La Mujer Canica

jueves, agosto 03, 2006

transición 6


La belleza es el primer acertijo de la vida. Es la respuesta suficiente: estamos arrojados (injustificablemente) hacia lo terrible. Tenemos al tiempo que nos dura el cuerpo para encontrar justificaciones. Cualquier intento de permanecer sería inservible; nos desharíamos de cualquier modo... por eso, soltame la osamenta y las ideas, desvestite de mí: soy una vos con apariencia externa a una yo.
Todo quiere seguir moviéndose. Chupándose. Jugando a ser gatos que resbalan en una pompa jabonosa sideral sin poder clavar las uñas ni saltar ningún tejado.

Y todo, ¡cómo lo soportamos buenitamente como cosas! (alguna vez con alergia). Interpretamos, como a cualquier cosa, un mundo conveniente: encajamos, acordamos y determinamos una cosa, cosas porque son necesarias las especificaciones y los explicatium y en la escuela nos enseñaron que la manzana o la cosa de Adán y Eva y que la bondad o la cosa de las señoras mendocinas y que las cosas malas y buenas y que la importancia de la leche esa cosa cultivada y que cuando seas grande... a otra cosa.
Vacuidad/ comedia erudita/ Superficie/ estructura oxidada/ Coseidad person-alizada
Permanecer en la ilusión nos vale la vida... nos cuesta más creencia que salud –productiva- o la creencia se metamorfosea con la salud o la producción con la creencia. Nadie ayuda a que sintamos nada (y esta tos que tanto molesta la mató a mi abuela –en serio-).
Se ordena para arriba: pongamos arriba, saquemos para llevar arriba, tirá eso para arriba, extrañalo que te va a transportar a arriba, arriba se cocina y se factura para un más arriba, todo es una fiesta universal up: los planetas saltan patas para arriba sin cinturones, la seven arriba, la mugre arriba, los ángeles (antes vecinos) un poco más arriba y mucho más arriba dios y alguna vaca india de milka perdida o estampada como lechuza sabia que quiere tocar el límite estirándose y no puede porque es muchísimo más arriba y porque las alas se le pudrieron de tanta madurez obediente, y por encima, años arriba la verdad. Y…
Las bestias: amantes: abandonados: insatisfechos: incompletos: poetas: se quedaron debajo de la tierra sin poder morirse o levantarse. Como si fueran algo, crisálidas o bichos canastos, tiemblan de miedo o festejan al mundo, antes de tiempo.
El espíritu estorba cuando se quiere definir todo con tanta lucidez, seguridad y vehemencia.
Mientras tanto (o pasa o relleno tiempo y espacio), sigo afilando palabras con los ojos (ya que no sé hablar). Y esta cosquilla en la espalda… y la tos.
Hacho la tierra, muy abajo, como si exisistir no fuese una contingencia o capricho cósmico; como si la familia y los amores ásperos fueran compañía necesaria así como el alfil o el caballo o la oficinista que guiña con las rodillas el futuro o la reina que nunca imaginé ni de niña… seamos serios…
Otros caminos pueden desabrocharse; alguna vía negativa para correr desnuda de piel y tajos, libre de la risa zafada, para difundir el plan de ajustarse al mundo de ceros, ecos y humos, de jirones y jirones profundos en el mar : suaves y melancólicos, secos de aliento, de bocas y segundos por pretender un cuerpo. Sin violar con el grito que sospecha que nada sirve para nada, ese chillido/aullido que apetece desde este abajo aplomado.

2 Comments:

Anonymous Maria Ines said...

SI, las alas se pudren de tanta madurez obediente. ojala nos dieramos cuenta a tiempo, cuando todavia se puede cambiar algo. es importante saber que buscamos y deseamos. es sumamente importante para mi saber que alguien como vos existe y escribe, alguien con fuerza y vida, mas alla de tus dias negros. se nota la energia, la vitalidad que tenes, no lo pierdas, desafia a la vida. hoy me arrepiento de muchas cosas que nunca hice por ese tema del ARRIBA, pero ya no puedo volver a atras el tiempo.me conforme con lo seguro y si no fuera asi, hoy seria un poco mas feliz.

1:15 p. m.  
Anonymous Canica, para Inés said...

Gracias. Si tenés mail, dejámelo así nos podemos comunicar.
Con respecto a lo que escribiste, creo, al igual que vos, que es importantísimo buscar el sentido de nuestra vida, pero, quizá, es esa búsqueda el sentido mismo. Y la felicidad, de todas formas, siempre se reduce a lo mismo. Lo que no debemos perder es el coraje que poseemos en la sangre para dejar hablar al mundo en nuestros actos. Como dijo un poeta, "la poesía está llena de mundo", y la vida es eso: Belleza incierta

12:28 p. m.  

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