La Mujer Canica

lunes, junio 05, 2006

DÍA 18-otra meditación en vértigo constante

Yo soy una canica, vos (a parte de lo demàs)..."Sos como ese Buda de granito que recibe en su plato la
única ofrenda que un niño pudo hacerle: un puñado
de polvo de camino"
J. Gelman

Si pudiera dejar lo que es imposible acá. Hasta el hartazgo de las plegarias. Caminando o cambiando o combatiendo felicidad por comodidad: harapientos túneles.
Si no estuviera siempre al límite del precipicio (añorando la caída). Tocando la cobardía propia de no saber el porqué del acto cotidiano. Una impostura dispuesta por no entiendo quién. Un desprecio que busca resucitar (¿lo perdido? ¿lo olvidado?¿la belleza?). Ahora pregunto: ¿quién escapará para resucitar la belleza de los días sino uno?. Tal vez en eso consista el heroísmo.
Los soñadores esperan encontrar una acuarela donde concretarse, para evitar el fracaso al que tanto temen. Porque resulta aterrorizante la vida añejada disciplinadamente; y cuán poco de contar (con sincera satisfacción) nos deja. (como si viviésemos conforme a la amputación de la sonrisa, ¿o talvez miedo nuevamente?).
No agobies tu vida. La negación a lo que somos (vivir acorde a lo que amamos) es lo que tiñe a la vida de tiempo colérico e insoportable. La negación propia condena. Así, los que están temperamentalmente dormidos ante lo necesario (porque a pesar de la contingencia, la imperfección, la humanidad, hay pequeñas cosas necesarias) los que no esperan ya más nada, ni siquiera la sensación que trae ese viento, nunca morirán, no por inmortales, si no porque no son. Nunca vivirán tampoco. Son los condenados al olvido.
Renacer es posible cuando se tiene valor para comenzar a vivir nuevamente.
Es necesario (también) dejar fluir la sangre por los días oscuros, para que el mundo, de alguna manera se abra entre las venas. Es necesario (también) naufragar en el hermético y eterno silencio de la soledad, para luego resucitar otra vez la belleza. (acá también el heroísmo)
Por eso, (te sigo hablando a vos, o a usted, como prefiera) no importa envejecer dentro de la libertad que nos otorga la muerte. Esa libertad es juventud. Seguir viviendo nos hace jóvenes. Jóvenes hasta la muerte.
A caso, ¿quién nunca imaginó desarraigarse de la responsabilidad que impone lo ajeno al deseo propio, enmendarse de la mirada diaria y atrofiante, para ser, tal vez, niño mariposa, para elevarse entre espirales de humo, para embarcarse, quizás, por alguna ráfaga como una navecita azul (¿o verde?) cargada de lunas, de cuerpos nombrados, de instantes eternos?.

6 Comments:

Anonymous Anónimo said...

I really enjoyed looking at your site, I found it very helpful indeed, keep up the good work.
»

2:59 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Very best site. Keep working. Will return in the near future.
»

3:22 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

I find some information here.

9:49 p. m.  
Anonymous Anónimo said...

Here are some links that I believe will be interested

8:26 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

Very pretty design! Keep up the good work. Thanks.
»

12:42 a. m.  
Anonymous Anónimo said...

I'm impressed with your site, very nice graphics!
»

8:36 a. m.  

Publicar un comentario

<< Home