La Mujer Canica

miércoles, mayo 23, 2007

preguntas por el ser

¿acaso podremos
olvidarnos de la flor
de los planetas, las estrellas, y los bichos humanos
de la belleza?
¿acaso podremos olvidarnos del trabajo
del tiempo
de la muerte
de la vida?
¿acaso podremos olvidarnos del hambre
de la armonía
de la paz
del amor
y sin embargo caer bien parados en el mundo
declinando justicia
y verdad?
¿acaso podremos olvidarnos?
sospecho.
entonces hablo

LLora el cielo

Hoy llora el cielo, alguien está por escribir. Llueve en el lugar del olvido. Las ojeras rompen la noche y quieren las palabras. El sol se embarra. No quiere decir al silencio, a lo estático de las distancias. Se apaga la luna. Serenamente corre la ansiedad, entre las calles de lo posible, cansada. Se mueve entre letras húmedas, desparrama recuerdos por el espacio. De repente, todo está detenido: la mano, el sueño, la lluvia. Sin embargo, le sopla el viento adentro. Ya no puede decir, se mudó el mundo al silencio. Estaba por contar algo.

jueves, marzo 08, 2007

Pala bra dar



Tengo los huesos llenos de voces y rostros, y las palabras con calzones nuevos. Una se escupe sola de mi boca cuando respira por ultima vez. Salta de mi boca, se cae a diez segundos bajo la nada cordialmente cotidiana del mundo sin sentido en donde no hay bien que por mal no venga ni quedan tantos herreros con casa. Dijo mi tía: "es muy duro, mucho más cuando todo está bien para no estarlo, no se si se entiende... así es la vida agua y ajo como dice el dicho... a agua-ntarse y ajo-derse, ya se vera como se desarrollan los acontecimientos". Desaparece muerta (no aun mi tía). Y yo, que no quiero ser de otra cosa que de agua (en los días como hoy), la lloro harta. Otras andan histéricas por el esqueleto. Una nueva. La busco. No la encuentro. No me espera. Y así, de mareada y rara, me voy gastando como una (yo sí) espera de cosas mejores gastada. Se gasta la lengua simbólica más estas ganas de que él se enamore de mis axilas para sentirme linda y amada por él que es al único que quiero enamorar entregándole la piel y la noche aunque no lo ame. Se gasta la posibilidad de que uno diga de una vez lo que quiere decir sin decir primero lo contrario (suele suceder seguido que no haya más remedio para un buen muerto que empezar a hablar de la vida que lo morirá).
Me gasto. Y voy tratando a la oscuridad de una forma constantemente más correcta cuando ilumina las cosas al ritmo de su pie pleno y veo tu palabra de color anaranjadito sabio con anteojos y un libro bajo la cabeza que me dice, insistentemente, que mire la mía y le diga de que color es: observo: tu palabra es de anaranjadito sabio con anteojos y un libro bajo la cabeza que me dice, insistentemente, que mire la mía. La mía, no sé (------------------)
Pero no te fugues tan rápido porque estoy intentando: mi palabra es... una seducción y una nostalgia imposibles que juegan a un amor obsceno lleno de necesidades que estiran la mano para sentirte, no como el amor, sino como el sexo cuando no es humilde y abre una tregua con el corazón (obstáculo) de dios antes de que lo jodan. Ella va con el viento de corona y arrastra un montón de cosas que no sabe ni se acuerda. Sin saber, con fuego lame cuando le pesa el agua en los ojos y en la garganta. Se embaraza comiendo aire para decirte decirse decirle decir algo en el barro. Quiere decirte y no sabe.
No es un drama filosófico tu petición, sino estos ojos claramente, verdamente, perturbados que tengo como protagonista del cuento que se escribe en pronombre personal y no me deja afuera de la (no menos exaltante) invitación irrefutable de presentación pública, contadorista, dirigida a quienes ponen en duda (el juicio, la imaginación, este perfume tan exquisito y la profundidad de mi pupo) que estas palabras son una forma de conciliar las naturalezas del hombre, mientras se anima, en suma, por el significado.
Ellas, así podrían volver vivas al asunto sin tanta parte muerta.

miércoles, marzo 07, 2007


La pregunta de ese bicho se asoma desde y hasta los límites de sus huesos. (Pasa una nube). Hace llover tormentas en la boca y un relámpago (grita como un alma), que lo chupa (y tiembla adentro de la luz), estaquea la llaga y la joroba del tiempo: representante de la vida.
Se le caen astros, de la nuca a la boca, cuando sopla el miedo que causa una posible certeza, y ese miedo a lo que no...No... Hay. Los munditos los dioses las estrellas, se agitan y fijan en los lugares del aliento, una poesía y una violencia, y van atados a soles lunas y mares, también (tan bien) atados a... no se distingue (bufa el viento). Con hilo en los tobillos aparecen las caras en la mitad de esa cosa que no se llama como alguien, pero que es alguien, y corre como loca con un coraje(... que da miedo) intentado alejarse, poderosa, del olvido. (alguien vuelve al mismo lugar) (alguien está esperando abusivo hasta el cansancio) (alguien se siente un personaje kafkiano). Corre de la muerte, que la observa tan gata: corajuda, independiente imposible, que siempre tiene un rato mas para esperar.
La boca se le achucharra y se mete al bolsillo. El hombre se hace, cada vez más, eficientemente máquina y, la máquina se hace, cada vez más, dignamente humana. Tal vez, esa sea la justicia, el precio objetivo, el círculo perfecto, la magia del engranaje y la evolución que transforma todo en adaptable.
Inhala aire, con un gesto así como si quisiera capturar las verdades por la nariz en ese rincón, en ese quiebre de segundo suspendido. Revuelve, con las letras y los ojos, los pulmones. Le tirita el alma. Quiere un espejo urgente. Se mira. Pasmado, se agarra de las cosas con nombre y resuelve la desesperación. (Una parte, se la ganó el olvido vacío; la otra, Otro). Es cada vez más todos y menos él. Es otra pregunta sin punto final. Es sangre y herida de un puño que quiso voltear la pared en una furia y se dolió.

miércoles, enero 03, 2007

uno


Ellos orinan en las hamacas eucarísticamente y no se miran al espejo mientras empujan la angustia y roban el trabajo.
El santo está esperando al tren como si estuviera solito literalmente a la hora de la misa. Menudo, como si se hubiera disparado espanto a la cabeza en un arrebato de visionar a un Dios sin sombras a la hora de caer. Y se ríe por haber caído en un pie entre la muerte y las voces, burlándose del estúpido y del sabio mientras mastica uvas entre los poetas robados por el tiempo. Empapó a las niñas con sangre...
Ahí está en el sillón vacío, tu saliva de más vino, de cuerpo eterno que escupe y sueña.
El, por estos días sin poesía , está en la calle sucia (no sabe si de la carne o del alma) contando clavos oxidados como quien lee un sueño vacío o la ternura molida. Está en la esquina, esperando que el niño conserve la mirada y la palabra inocente y la salud mientras aprende a ser añejo en el silencio...también la muerte, que llega porque siempre debe todavía, entre medio de las horas.

martes, noviembre 21, 2006

cruzar rápido la calle y no mirar
después doblar
algún lado ( un algo de lugar) está listo para (qué) quedarse
un rato solamente
como la noche
que a medias babosea con su encanto al hueso y al gesto
en la fugacidad, ligera (mucho más ahora)
y no ves que vienen máquinas siguiendo unos ruidos, no la palabra. El olor se aquieta, se hace duro y caés a saltos desde otro costado hasta detenerte.
corré, se hace tarde.
ya no preguntés para quedarte. andate antes de que nazca la idea
esa mueca en el sol

domingo, noviembre 05, 2006

...

su boca
en mi espalda
caminó cuatro estaciones

jueves, noviembre 02, 2006

transición

...eras paloma
boca del cielo misteriosa
o forma desplegándose.
Tus pies
tallos en fuga del tiempo, brisa,
música río amaneciendo
armonía, vacío
oscuridad, toda,
delicadeza profunda en el ardor
existencia
Infinito,
emocionabas
te inclinabas
hasta el límite perdido de la belleza y el horror
emocionabas poderosamente

miércoles, octubre 25, 2006

"Buenos aires"




Una garganta de piedra:
entrada a la línea c de san juan a retiro
te chupa
anuncia un paseo veloz por una arteria de la ciudad
chac chac es el sonido de apertura del molino
un ruido de misil y alli está la nave transportadora en el bajo mundo.
Tomar un caño metálico todavía tibio y engrasado por otras manos
ver ojos de todos los tamaños y formas
ver a los que no nos miran
y fantasear con ser alguien en el medio de la nada.
Parada en moreno:
un mural pintado en azulejo recuerda algo de otro paisaje perdido
y una aspiración o succión de gente tras la huída de otros
y de nuevo las imágenes de la oscuridad comienzan a pasar rápidamente.
Tres estampitas bonitas en las manos de un ciego que pide perdón por la molestia
como si ser ciego causara vergüenza ajena
y a cambio del orgullo el ruido de monedas tacañas en una cubeta silenciada de miseria.
Todos permanecen
entre hartos y soñadores
talvez la lotería solucione esa vida de mendigo para muchos
mendigos del sueldo de oficina o folleto o del auto del patrón
mendigos del tiempo
y el fetiche de la esposa play boy o el marido-príncipe.
Pareciera que es imposible el amor aquí:
ni saludo
ni palabra
ni abrazo.
Mejor saltar.
Se detiene nuevamente:
la misma técnica de mural frío y el mismo olor a húmedo y quemado
el túnel nunca finaliza
tampoco la tristeza de la ciudad hinchada de Maradona y tango
como pedantería en catálogo para recibimiento extranjero.
Un cartel indica la salida:
un recoveco apretado te eleva entre escaleras y máquinas-hombres
la ansiedad de salir al mundo y ver cielo y sol.
Salis a la calle y las alarmas gritan como locas
los colectivos te raspan el cuero
la gente camina ligera entre rectángulos y lunares móviles o autos.
Girás y mirás atrás:
sigue el hueco en el cemento vomitando bichos con carteras y apurados
Tristeza
Desasosiego
Enfermedad
Soledad, mucha soledad repartida por la vereda.

I-II


Esa cosa era todo lo que quedaba del alma
un puñado de cáscara crujiente
con moscas y silencio
Alguien estaba mirando
Se acercó
Y le besó un ojo
Como si besara a dios


Buscaba cosas
Encontró un alma


...el otro masticaba cuerdas o tubitos lilas
lamía huesos
columnas cariadas.
Se devoró todo instisfecho,
buscaba el alma.
se le ríe la eternidad

día 40- ...

Ningún semáforo detiene esta cosa.

es una fotografía en el televisor,

una hora de frescura y después lo demás que no importa demasiado:

sólo un cuerno punzante en la tripa del estomago

llamarada de palabras o paladar sin excusas,

una receta médica

una hora cualquiera

un día mas de poca risa, de certeza

y el humo y una estatua libre de fisura o lisa de sentido

------

Como hacer para que ------

Para que ---

todo lo que es, y que es ahora, resurja

como…

un soplo y tensión

en alguno de esos deseos de torpe mona…

Aspirar una sacudida desviante del destino:

nada remplaza a la pregunta última o primera

(quizá esa diferencia ni siquiera tenga importancia)

chiflada: si te devora ahora

igual, todo es un brote de apariencias y palabras que nos arrumban

separar el lenguaje y el deseo

en la noche,

para hablar de cosas y más cosas,

utopías de la paloma escapada,

no es más que un ejercicio

como respirar o seguir muriéndote de a poco

y vos, siempre vos como una ciega mirando de lado a lado

la misma espina

de nosotras juntas

entre querer y poder ser:

Nadie nos ve cuando pintamos soles.

sábado, septiembre 16, 2006


Tratá de hundirte te digo
lucerito caballito arado de coraje
pequeño remolino de fuego o sol duro
¿acaso no te das cuenta que el amor es un trabajo sin salario?
mejor olvidate en la cocina con tus bichos o letras
con todos esos trozos de almitas hartas
y acomodá las arrugas de la frente de una vez
dejá de tiritar como un papelito pegado al viento
vos ave tozuda
no sos breve date cuenta y hundite
o arrancate el rostro
esa bo/ca/ra poderosa
esa cantidad de bocas o lagartijas veloces/volases/vacantes
hundite sin hablar como cólera mareada como balbuceo descosido de la certeza
¿qué pensás de la vida? ¿todavía buscando la metáfora exacta?
las poetas no son tuyas, mejor exiliate
probá ser secretaria o guardapalabras o agendanombres
y vos, presencia soberana que explorás la luna
herite o ardé, hora galopada de grillos insufribles
dejá dormir la noche
vos palabra sin definición





Y qué si dicen que no existe tal cosa. Ni las manos ni el brazo extendido como red esperando al abrazo o al mentón rasposo, buscando algún hombre entre la gente, alguien. Pero se enciende la luna por el televisor y escupe un nombre, un tiempo empañado de personas propias, al espacio de Dios empeñado, un chorro grueso de espanto en el mundo a donde las golondrinas nunca volvieron y en los ojos vuelan las estrellitas cegadoras y la gallina se fuga del puchero. Insisto: es Otro día para creer en la fe---.
Y qué si supieras que nada existe más sano ni más limpio entre los hombres que ésto.
Y así y así permanecer en la costumbre que se hace orden, y mirar con ojos de elefante los dedos que no traen sorpresitas ni se animan y, además, cambiar la angustia por alguna mercancía sin pregunta o cosa sin sentido y así nos evitamos a esos
los que se fueron y fuimos
los que nunca olvidamos debajo de la tierra
los que el ayer se chupó incompletos
los hoy que tanto cuestan
los que se fueron y siguen agarrados de la memoria, bestias desafiantes o mariposas sin flores.

jueves, septiembre 07, 2006

dia 39-

El
dice que existe esa calma
del hombre común
que impide la paz.
Dice que no hay voz ahí
Que no hay manos que busquen

El
Quiere la tempestad que ella ama
Pero
El
Le da miedo lo que ella ama
El.
Mira la arruga en la sábana
Saca la basura de adentro
Vive otro día gris de guantera
Suspira rabia, no amor

El
Dice que la mira
en su oficio de no poseerse
Ella
Es de ellos, los otros
en su oficio de enterrarse en la escritura
de nadar lenguaje
de alienarse en el amor.

El
Quiere matarla
por joven
y por eso hermosa:
esa animalito golondrina
camina fresca
con la eternidad y la dignidad de la santa belleza.
Si no
vendrá el después a torturarla,
El mismo final
bajo de presión para todo.
Y dice que después
el horror y el sin sentido
la inutilidad de haber sido
Dice que si no destriparla ahora,
sería traicionarla para siempre
Que la muerte al desdichado no le causa espanto
que él quiere recordarla
Rota de tiempo por él, inacabada.

Dice que no puede
Que tiene calma.

La ve pasar.


Ella dijo detenida
... y si inventamos la nada absoluta
cuando corrimos las sombras
y caíste de vos como pregunta.
Y el mundo se desterró de vos
y se ajó el muchachito
que resplandecía palabras con dulzura
y la violencia era tierna de coraje, ternura
y el fuego hería
como lengua furiosa
vengando la noche que no nacía limpia
de amor dolido
de pedacitos o telitas de vos.

Ella dijo
... y ahora que sabés
algunas respuestas a la existencia
tenés desgracia en la piel, huís de la memoria
abandonaste una ilusión y dejaste un vientre vacío
como al corazón de las palabras.
¿Puede ser posible que saber nos endurezca?
¿Será posible perfeccionar el lenguaje/ el alma?

...y...
¿de qué me hablás
cuando te das cuenta
que estoy sola
que voy buscando ciega
dioses en sortijas
que soy un souvenir en el pensamieno,
la carroña de alguna bestia amante,
huesitos vacilantes?

Ella gritó:
Ni la patria encontraste
y ya cerca del encanto desapareciste
pero siempre retornás al mismo lecho
donde jurás una y otra vez no volver
no habitar jamás el amor
para sentirte digno objeto de tu miedo.
Nunca sacudiste las furias por completo
Por eso la calma
Los puntos suspensivos
Esos lunares sin rumbo

miércoles, agosto 23, 2006

Día 38- La Forma


Esa barrilete golondrina quiere ser real. Piensa antes de callar... por eso se fue a invertarse, a mostrar el corazón antes de que se le haga tarde.
Quiere ser feliz, tan chiquita, tan gravemente dicha o venida, tan ardida, incendiada, íntima. Y tropieza con la risa, se cayó de una oración. Lame al fuego a contrapelo. Tiene escuela en la melancolía y así sabe volviendo de muchas cosas para no ser vacío, para dolerse jóven, para retener al mundo de alguna forma, con algún lenguaje.
En los ojos hay un altar o estanque de coraje sin querer, tiene en los ojos a la lágrima que brilla a Uno/Otro arraigado en el fondo, hueso gracioso que descansa, lo anida... sigue jugando en el dolor, radiante y oportuno, que no duerme sólo en sus papeles luceritos.
Habita con la torpeza de la culpa escondida en los bolsillos, bordeando, delineando la vida. Nada el mar del ombligo metafísico enlazando vértigos. No tiene dedos, no tiene boca. Tiene trocitos de goteras y palabras, una bandera en tiritas. Tiene mundologías de algodón y sueños de chocolatín aserrín y de flauta. Tiene sin querer. Tiene nada. Tiene vuelos de cristal. Tiene una valija esperando en el patio, mil años de final.
Tiene un adiós que no se marcha, que se queda sin quedarse, que no se dice. Tiene un amor de juguete, un capricho lírico... Hace silencio...
y no pudo aparecerse en la casa del poeta, en el engranaje del himno que le diera un empujón para no parecer ni demasiado bueno ni cuerdo, siempre demasiado incierto, demasiado ella.
Lo escribe la ausencia, lo tocan las palabras, miles de manos sustantivas amontonadas, tiritantes, halcones de la noche.
Se le hace tarde, de todos modos.Ya no puede verse.
Le nacen pies en crecimiento.

Día 37- La intelectuala

La intelectuala soñaba con un “¡Oh, nena!” mientras memorizaba frases de Simone de Beauvoir y festejaba la incorporación de la mujer proletaria (mano sudamericana) a la economía.
Se apuraba escupiendo palabras. A cada beso le correspondía cinco teorías y recitaba como nadie la sociología del tango, esperando encontrar alguno que la invitara a bailar.
Tejía cenas de seda epilogal y humeaba vinos abstractos entre citas y ramos de margaritas diseccionadas escritos en Time New Roman (bien impersonal), para un compendio o contrato amoroso que le aseguraba un seguro social, vacaciones al mar y una cirugía a los cuarenta.
Sabe que los amores eternos tienen labios ideales y que el tiempo oxida todo, hasta las ganas, por eso, no intenta más que una “fat live” de oficina o empleada estatal con servicio de mucama. Se liberó de la cocina y de toda instancia pasional. Además, abandó su anarquía creadora (que desafía a todo dios o motor fantástico posible) porque estudió para pensar (ya no puede criar)y hasta boxer de mujeres demandó al mercado.
Ahora parece una muñeca a pila con artrosis y ampollas encayadas en el interior.

lunes, agosto 21, 2006

Día 36- Flotando en un charco de ciudad

Frío rígido, el ruido azota los puntos de la cabeza. Rompe cada una de las ideas, quedan trocitos de imágenes amputadas.
Torbellino expansivo...
Una hiedra intemperiosa nace de la boca borravina.
La saliva es un mar espeso, bálsamo de flores, galaxias multicolores. El morado acaramela la carne de las paredes brillosas. Todo es una sola estrella, una única luz, albor.
Desde un tunel miro tu boca. Como si el espacio se cerrara a este claro de sueño.
Brota un movimiento centrífugo de peces en la panza...
Despacito... se une la quietud de la noche y su canica satelital/testigo/espejo, soplando melodías entre medio de las palabras y esa boca (ave trovadora) que vuela cautivando/seduciendo al alma.

(Botella con nota adentro en medio del cosmos de un charco de ciudad.)

jueves, agosto 17, 2006

Día 35- Nunca volvieron a verse



En el caballito habitaba un hueco, un desafío en las rodillas peladas y con costras de palabras. Decía: “dónde alguien esté gritando, allí, buscá una posibilidad para el amor" (...o la nada absoluta).
Provocación, una vida y una muerte poderosa. Una posibilidad de abatirse en el gozo, de dolerse en la salud infectada de felicidad, de atrofiarse en la belleza. Todo, sin anudarse/conformarse en la fealdad y la desesperación que trae consigo vivir una vida larga y calásica... y sus miserias y mentiras heroicas.

Alguien pregunta: “¿Es miedo a haber vivido…?” y responde una niña, la misma mujer: “no, para nada, todavía no he perdido el alma, la magia, ni aprendí a beber sin pasión". Y me pregunta: ¿quién es este patito que no grita, que está entre tus ojos y que se aculta en los silencios?... una voz, a mi espalda, responde mientras teje recuerdos: “es el único hombre, la única persona, a quien he respetado y venerado en toda mi vida. Es el que me ha muerto Joven”.

sábado, agosto 12, 2006

Curriculum vitae (o la sin metáfora)


Nada se parecía a todo ésto antes.
Era más fácil morir porque no tenía miedo, podía suicidarme tranquilamente sin sentir alivio ni peso moral, espiritual, ni pérdida.
Pero ahora, es insoportable.
Insoportable
insufrible
inaguantable
intolerable
irresistible
pesado
Insoportable.

(como alguien)

QUIERO GRITAR CON EL CUERPO

Insoportable la desesperación o esta vida de cuerpo indeseado vida podrida jodidamente estacionada en todo lo absurdo en un larguísimo adiós en esta basura de huesos y piel escamada por correcciones y rectificaciones, un cuerpo que ya ni siquiera extraña al deseo sexual porque no se quiere porque se indigna con la circularidad del vacío vacío, con la deuda de la virtud, con todo lo banal ligero de estos años malgastados de toda la pasión en desuso de toda esta carroña que apesta y no siente más que una sola Cosa, justamente la Cosa prohibida, la Cosa que quieren arrancar y no dejo porque todavía me punza algo innombrable y
germina rabiosa e indigna la añoranza como larva
como cordero idiota

Nada se parecía a todo esto antes, a este asco absoluto por vivir sin un sentido real.

Alarido,
y mirá esta estación insoportable como la necesidad de las manos de tocar una cuerda para dejar de sentir y jadear lo que el mundo se inhibe en cada sueño.
Alarido,
y dejar bien negra la luz de la saliva
que moja a la memoria asustada
que rompe a la armadura del paladar
y agusana al animal herido, descompuesto inmortal.
Porque nada es lo que se parece a los ojos de,
quién lo sabe. Entonces, no hay perdones para quien florece en el punto hosco de la noche. No nos perdonemos.
Nada se parecía.
Y la sospecha de que en algún tonto momento algo va a cambiar nos deja ciegos, ciegos de lo que es este estado de sitio insoportable e inmutable. Definitivamente igual. Eternamente igual.
Colérico tejido de espanto. Pájaro atrapapánico.
Todo es en vano.
Pueril
Vacío
Fútil
Intervalo
Vano.

(como alguien)

QUIERO GRITAR CON EL CUERPO

El fin de una hora que no es posible sin encierro ni destino seriado, sin recelos voladores de futuro, tiempo, tiempo terrenal para estas costillas silenciadas por las espinas de una napa cómica de enfermedades o locuras, de fiestas ups de noches up, de todo lo up que siempre se desprende y cae hacia algún momento más y malo de tiempo y de pseudoamor en donde todo se parece a todo y queda la chifladura o la nada nuevamente, la boca chorreando turbación, duda.

Y queda el hombre o dios
Y queda el hombre o dios
Y queda el hombre o dios
Y queda Él.

Nunca van a aparecer los pares porque nada permanece cierto, nunca nunca la vida va a ser tan libre como en este momento de clausura, de castidad no deseada, de celibato, de ausencia de sueño,
de mujer desposeída,
de mujer extraña.
De no mujer.
Esqueleto asexuado.

Nunca nada mejor nos rezara o suplicará, nos rozará la piel...todo para avisarnos anunciarnos, que no hay salvador, que los sueños son fracasos inconcientes y que solo la sangre decide el destino. Pero ahora la sangre está compuesta de somníferos y químicos que mantienen la mirada en el hastío.

Prozac o prosa
Alplax o en paz
Rivotril o buen vivir
Valium o que valga algo

Nada vale para la conciencia que sigue despierta y no puede articularse con la voz, con la boca rota, destrozada por querer pedir una sola caricia, por querer pedir que no le quiten el amor al alma que antes también era cuerpo.
Por querer seguir siendo niño cuidado amado...

Escisión
rotura
erosión en el pecho, en lo más hondo donde todavía late el dolor, la existencia. Casi todo se enrolla se baraja en una sola bruma en una sola bestia que devora hambrienta.
Escisión
rotura
insoportable martilleo en el corazón. El corazón se estruje, lo están martillando todos los ojos y todas las caras que amparaba.
Rotura
tajo producido por puntas frías, desde la carne hasta el alma, hasta lo más oscuro del recipiente que contiene a la razón.

Quedó el nombre que me decía en el cielorraso de alguna palabra ignorada, inútil, en alguna consonante suelta.
Quedé inexistente en el recuerdo, en el lugar del amor, en la ternura.
Voy inflamada de no-ser, despojada del espejo.
Perdida
para que me tengan sin molestar ni ser notada.

¡Ay! sigo sin poder morirme o correr el telón y ...

Pesa Todo pesa demasiado

martes, agosto 08, 2006

Día 34- Bien, estamos bien



Mirame:

¿Venís venir la oscuridad de la palabra que quiere alumbrarse definitivamente, la desesperación en el lenguaje, las teclas del futuro inexperto, las tiritas de sangre sintética o inyectable?
La pérdida del sueño existe por fin: ya nada de heroísmos a gran escala ni jugueterías con muñequitos a pila. ¡Hay que encajarse muy bien! La piel también se ensambla.
¡Estoy como una gota que se expande, libre, viviéndose liviana! ¡Encajada en la existencia!
Puedo, ruedo hasta la carcajada... ¿Y nunca esperaste "banderitas de taxi libre"? o ¿Alguien te besó con coraje? o ¿Nadie festejó tu vida?... (recuerdo, ahora, que te extraño un poco más desde tu en-tierro, como si fuera una estatua de polvo de pimienta tu presencia (o ceniza); así de absurda, te pienso conciente cuando lame el recuerdo)
Bajó.
Encontró la llave: abrió la puerta del embudo que fue superado por el líquido, todo chorreaba. Chorreaba y se convertían guirnaldas con hombrecitos trepados en los pliegues.
Eso se derramaba, se exiliaba, se alejaba de lo que lo estaba esperando en el eterno centro medular (o hueco). En algún momento, todo se confunde con todo.
El resto, como un reloj de arena, empezó a apurarse hacia el hueco, ¿A dónde se cae? ¿está desapareciendo? Sí, desaparece, porque no toca el estante de abajo en dónde caer y acomodarse puede llegar a ser la posibilidad. Otra forma de encajarse. Pero encontró a la ausencia: Nada SIN... ¿o nada CON?. Se encajó de nuevo en la existencia.
La ausencia era una mosca celosa, incansable.
Entró donde no supo jugar ¿o juzgar?: ¿Jugás? ¿París soles o monedas?.
Hacía ruido, gritaba, donde no debía (como en un pasillo de hospital) y por eso lo extraviaron. Rápido empezó a estallar el mundo mudo, el corazón se hizo hueso y sonó la última lágrima sobre una letra, la primer ausencia vacía. Le soltó la mano y una invitación le dijo: te invito a olvidarte.
En fin, nadie te espera, nadie te espesa. La cara es un as o torbellino en crianza de peces brujos fugados de la boca. Hoy no somos nadie, somos siempre ayer.
En silencio, como un perro hombre, vaguea solo el sueño que pudo ser: el impío se mira asustado, rodeado de espanto tiritante
es un jinete
entonces se mira, quiere detenerse,
se observa
nada puede
sigue galopando sobre el tiempo.
Aspirar ideas "con apología de sopapa", es lo conveniente cuando nos reimos tanto, tanto amigo, de nosotros mismos.
Si en cambio, estubieras acá, podríamos abrazar al mundo (también abrazarlo).

jueves, agosto 03, 2006

transición 6


La belleza es el primer acertijo de la vida. Es la respuesta suficiente: estamos arrojados (injustificablemente) hacia lo terrible. Tenemos al tiempo que nos dura el cuerpo para encontrar justificaciones. Cualquier intento de permanecer sería inservible; nos desharíamos de cualquier modo... por eso, soltame la osamenta y las ideas, desvestite de mí: soy una vos con apariencia externa a una yo.
Todo quiere seguir moviéndose. Chupándose. Jugando a ser gatos que resbalan en una pompa jabonosa sideral sin poder clavar las uñas ni saltar ningún tejado.

Y todo, ¡cómo lo soportamos buenitamente como cosas! (alguna vez con alergia). Interpretamos, como a cualquier cosa, un mundo conveniente: encajamos, acordamos y determinamos una cosa, cosas porque son necesarias las especificaciones y los explicatium y en la escuela nos enseñaron que la manzana o la cosa de Adán y Eva y que la bondad o la cosa de las señoras mendocinas y que las cosas malas y buenas y que la importancia de la leche esa cosa cultivada y que cuando seas grande... a otra cosa.
Vacuidad/ comedia erudita/ Superficie/ estructura oxidada/ Coseidad person-alizada
Permanecer en la ilusión nos vale la vida... nos cuesta más creencia que salud –productiva- o la creencia se metamorfosea con la salud o la producción con la creencia. Nadie ayuda a que sintamos nada (y esta tos que tanto molesta la mató a mi abuela –en serio-).
Se ordena para arriba: pongamos arriba, saquemos para llevar arriba, tirá eso para arriba, extrañalo que te va a transportar a arriba, arriba se cocina y se factura para un más arriba, todo es una fiesta universal up: los planetas saltan patas para arriba sin cinturones, la seven arriba, la mugre arriba, los ángeles (antes vecinos) un poco más arriba y mucho más arriba dios y alguna vaca india de milka perdida o estampada como lechuza sabia que quiere tocar el límite estirándose y no puede porque es muchísimo más arriba y porque las alas se le pudrieron de tanta madurez obediente, y por encima, años arriba la verdad. Y…
Las bestias: amantes: abandonados: insatisfechos: incompletos: poetas: se quedaron debajo de la tierra sin poder morirse o levantarse. Como si fueran algo, crisálidas o bichos canastos, tiemblan de miedo o festejan al mundo, antes de tiempo.
El espíritu estorba cuando se quiere definir todo con tanta lucidez, seguridad y vehemencia.
Mientras tanto (o pasa o relleno tiempo y espacio), sigo afilando palabras con los ojos (ya que no sé hablar). Y esta cosquilla en la espalda… y la tos.
Hacho la tierra, muy abajo, como si exisistir no fuese una contingencia o capricho cósmico; como si la familia y los amores ásperos fueran compañía necesaria así como el alfil o el caballo o la oficinista que guiña con las rodillas el futuro o la reina que nunca imaginé ni de niña… seamos serios…
Otros caminos pueden desabrocharse; alguna vía negativa para correr desnuda de piel y tajos, libre de la risa zafada, para difundir el plan de ajustarse al mundo de ceros, ecos y humos, de jirones y jirones profundos en el mar : suaves y melancólicos, secos de aliento, de bocas y segundos por pretender un cuerpo. Sin violar con el grito que sospecha que nada sirve para nada, ese chillido/aullido que apetece desde este abajo aplomado.

domingo, julio 30, 2006

Día 33- Incompleto


Mientras el nacimiento la desgarraba, jugaba para compaginar esta maquinaria con forma de cuerpo estimulado, animado, con la selva. No se puede encontrar adentro un poco de amor. Dijo: insisto, ya no estoy.
Es de noche, la noche es inmortal y atolondrada. Es un mar (de)desquiciado(s). Entonces, la nació insólita, para chocar al tiempo y a un par de ojos tristes de tigre viejo desterrado del monte; por eso... (silencio) algo -siempre- que perder queda. Moraleja: vamos, sigamos ganando lo que venga.
No puede dejar/dejar de seguir la sombra... como una chica tonta viajando bajo el sol de cualquier planeta, con sed y harta de absurda felicidad. Absurda... (silencio)
y necesaria como la risa. Absurda y necesaria como la verdad (silencio) que enjuicie.
Ahora un ruido, una voz, anuncia tránsitos pesados en el alma. (silencio) hay gente que sabe como impresionar caminando como laucha.
Quedate tranquilo, tibio corazón, el frío siempre pasa y la lluvia se queda sin lágrimas en algún momento. La soledad no es tan seca. Nadie (silencio) tan necesario.
En los huecos hay algo. No hay que mirarlos desde arriba como a los humanos. Hay que ahuecarse la piel y después saltar.
El hombre es una chica tonta movido por pasión, una máquina de hacer sueños imposibles o pájaros de membranas finas, mentiras, un hueco oscuro con estrellitas puntudas adentro.
Mirá:
3 Palabras cursis de amor
4 Estados de enfermedad
5 Notas y yesos
6 Lo que no espero
7 (silencio)
hay una Cosa en mente, es real. Buscá la metáfora
(que alguien lo complete)

amigo, querido amigo, me desgarro: desmenuzo mi
vida, no encuentro mas nada. Esta máquina atrofiada quiere jugar (le saltan los resortes), y jugaba (antes) para compaginar esta forma de cuerpo estimulado, animado, con la selva. No se puede encontrar acá adentro un poco de amor. Dije:
insisto, ya no estoy
en mí, necesito una curita o un camisón que me
aparezca.
Ya no estoy en mí para nadie. Ojalá se revele la silueta en algún apuro.

Es de noche, la noche es inmortal y atolondrada. Es un mar de desquiciados: por eso estoy en la penumbra, en donde no aparento estar colgada sin aire. Estan acá un par de ojos tristes de tigre viejo; no sé de quien son: no sé. Pero me miran raros o extranjeros.

Pienso...

Siempre
quiero perder lo que queda conocido para ganar lo que venga sin conocer.Sin embargo, no puedo ahora.
Nunca puedo seguir la sombra sin perturbarme... como una yo viajando bajo el sol de cualquier
planeta ideal, con sed y harta de absurda felicidad. Absurda...
(silencio)
y necesaria como la risa. Absurda y necesaria como la verdad (silencio) que enjuicie.Que me clave la
palabra, o muerda mi pulmón.
Ahora un ruido, una voz, anuncia tránsitos pesados en el alma, no hay ninguna multa que pagar, eso sirve para la desesperación (como el dinero), no para la calma (¿qué para eso?). (silencio) hay gente que sabe como impresionar caminando como laucha. Bellamente, con ojos cristalinos como el barro creador: muerto por el polvo que desparrama a su paso El absoluto (en ese momento no importaba la diferencia entre conocer y saber);

y lo creía cierto (¿quién lo creía?)...en esta época sólo nos queda emborracharnos de metáfora y comer papas fritas sin demasiado aceite (por este tema del colesterol, por eso,si es posible, que se friten con el vapor).
La soledad no se reseca cuando aun el llanto la humedece, así se disfruta entre el martirio y la bajeza de mirarnos al espejo acurrucados en el borde de la locura.Y luego, caminando con hipernormalidad/hartos de moral, pero moralistas.
En los huecos hay algo que quiero conocer. Y me arrojo (aunque no suelta del tema de las probabilidades). No hay problemas que no merezcan ser probados cuando se trata de la pasión (probablemente lo digo).En el mundo están sucediendo cosas que no se explican... desde hace un montón de muertes (no creo -ahora- que valga la pena jugar al ping-pong de preguntas y respuestas con la pasión).
Y...

La tragedia es sabia, mira a los
hombres desde adentro.

Vos, sabés de muertes, como yo
se de mentiras... o ¿men/ t/ uras?
(que alguien lo complete)

lo propio del sofista, según Aristófanes, es inventar razones nuevas.

procuremos inventar pasiones nuevas, o reproducir las viejas con pareja intensidad.

analizo una vez más esta conclusión, de raíz pascaliana: la verdadera creencia está entre la superstición y el libertinaje.

José Lezama Lima

(que alguien lo complete)

jueves, julio 27, 2006

Transición 5


La palabra resulta a veces como lo que es la luz para las cucarachas: así quedan las ideas.
Mientras tanto, invento piratas para que me saquen lo que no me atrevo. Nunca puedo decir lo que quiero.
Hay algo oculto en la vergüenza: debilidad o vestigios que toman vuelos pendulares a esos espacios micropsíquicos o encierros: quiero gritar con el cuerpo. Quiero gritar con el cuerpo.
Hay algo vergonzoso en esta soledad innombrable: látigos o lilas, mi gallina.
Nada puedo, soy vergüenza.
Mi cabeza es un revólver:
Nada tengo:
maté a mi perro
maté a mis padres
maté a mi ángel
maté a mi hermano
maté a mi amante
Nunca les dí bichos o flores.
Nada tengo, soy vergüenza.
Quiero gritar con el cuerpo.

miércoles, julio 26, 2006

Día 32- Postal 1


Caía liviana, entre el sol y un par de humos de colores tóxicos que bostezaban (o tosían) los escapes al medio día del lunes. Era algo así como...
serenidad
blandura,
azar de tiempo.
Era un caracol alado que sin querer encontrar nada, buscaba por las dudas. Curioseaba mansa y bellamente cayendo: otro girón de viento, el misterio del cemento caliente en estos inviernos primaverales, algún charco rancio, un collage con ojos de tigre, la suela de un zapato y el peso del cuerpo, la piel de la muerte o...
manos compasivas,

juegos de niños.
Extraña de principio y fin, se desprendió antes de época: fue paloma quebrada, o braserito inútil. Nunca supo.
Ahora hay un espía, un testigo, una duda, un relato.
Guardaba, todavía, un poco de verde, de frescura entre hilitos frágiles: juventud añorada por tantos; paso rápido, inconsciente, de otros tantos más. O son los mismos.
Maduró cerca del cielo, y no fue nada en la ciudad más que basura. La confundieron en el cordón de una calle sin cartel, la asfixiaron bajo el guadal, sin ser descubierta. Tal vez,
hubiera sido un esqueleto, o mancha, entre las páginas de un libro.
No fue (casi) nada. Pero esta ausencia es presencia en el olvido.
Sospecho: he de morir de algo por el estilo.

sábado, julio 22, 2006

Día 31- Ultimo



Chubi chubí y nombró al amor… la escarcha le comió los huesos, el frío le hizo arder la piel. Letra incisiva.
Siempre resulta igual: palabra infiel.
Ahora queda el posesivo huérfano en el útero.

El deseo es un bicho ciego que escarba vulnerando/lacerando a la conciencia.

…uno hizo gemir lloviendo a la razón entre olvido y olvido, entre ausencias que nunca llegan. Enrolla recuerdos… Sólo nace el vacío: extrañar caricias de manos cuando no forman parte de ningún cuerpo.



El viento no deja quieta ni siquiera a la muerte.

Transición 4






Este poema no debería ser ____________ una complicación incompleta
Como un mordisco es ______________alimento de bocas rotas
Apoético
Incompleto _________________________como un modelo para armar
agotado
Como un pájaro __________________estaqueado _______mudo_____ en mármol
Apoético
Pobre de metáfora __________pura madera de otro_______incompleto
Como un puñado de furias/deseos chillando __________
manos vacías
como uno solo __________chorreando ___en ayer __chocando siempre presente
Incompleto _____________como uno solo
Papel enfermo
Apoético
Las palabras se lo comieron____________ al poeta
de /él : poema
Al poema ____________________le falta
había poesía ________________________incomprensión nunca ___nunca
Ahora come el miedo ____________nudo_ miedo o gente
Como ______________________ciudad__ zapatos de payasos suicidamentemuertos
Cucharitas
Curitas
Cositas
Ausencias _____crocantes_______quemaduras/palabras marginales para otro
Incendio _________porque nadie lo siente ________todos son razones
Gotitas apoéticas _________________________________enfermas _____gritonas
Sangre
Molestia _____________antiestética antipática biótica
Desencuentro_____________________________ apoético
Incompleto_____________________________________________------
Carente
Acurrucado ________en la fábula que imaginó quedó ______tiniebla de suburbio
Perdido ___________estrellando_ estampado roto tembloroso
Desabrigado _________________vagamundo ___________intemperioso
Temblando ___________ardor fulgor__penúltima palabra_____buscando la exacta/o
imposible
incompleto

Quedó el poeta

sábado, julio 15, 2006

Día 30- "a esos hombres tristes"


Buscar un signo diferente al medio del desprecio.
Buscar… buscar otra cosa.
Algo despacito; terroncitos de ojos luces, vestigios apelotonados de nombres propios, ceniza mojada involatilizada, un oso violeta con pompón amarillo… algo que nos quite esto / la desesperación/ la desaparición/ la desesperación/
Otros algunos decían: “para qué apurarse, si acá todo marcha de lo más bonito, de maravillas”
¡Qué lindas las catedrales con ventiladores y santos de moda!
¡Qué linda la espuma de la cerveza caliente, la postergación de los cafés a medio beber que dejan las mujeres-bichos (no vos, Alejandra) con pelucas rubias y morochas porque la cama de la suite las espera, con carnes asquerosas, con cuentas orgásmicas que hacen proyectar futuro a base de propinas! ¡Qué lindo!
Todos quieren tronos y coronas… acaso, también, una Madonna (¿de la guarda?).
Ellos aquí viven muy. Muy altamenteespantosamenteradiactivamenteterriblemente felices. ¡Radiactivamente felices!.
¡Es la hora de bohemios artificiales, de snobismos y llamados ancestrales huesificados/pesificados en la guerra!
¡Todo se comercia Camarada! Cada cosa, con otra se compensa y se compara… ¡Todo se olvida rápidamente! No se preocupe, ya le dijeron: “todo marcha de lo más bonito”:
El Porsche estacionado sobre la miseria (y la indigencia), las cloacas repletas de monedas góticas, estatuas de platino, soldaditos sin cabezas, huesos de mucamas…
Pobre el patito de bañera, flota sobre el fasto, sobre la orina glamorosa de los que se visten chic.

¿Qué encuentran en la palabra? Les pregunto en serio.

miércoles, julio 12, 2006

Día 29- Postal



Volaba como un jinete manco, la gallina que no era ni verde ni roja. Volaba tranquila sabiendo que no era ni gato ni estampita. Era un cristalito en tiritas de coraje. Como una nube poderosa abatía la melancolía, el recuerdo, y derramaba estrellitas cegadoras.
En su vuelo, había un tendedero repleto de almendras, una casa diminuta con ventanas en el techo, mirando al cielo. Había sus plumas, todas pegadas con engrudo adornando a un espantapájaros. Había la noche, otro vuelo poderoso. Había el fuego, llamas en caras
conocidas, en ojos saltonamente rendidos y hondos de nostalgia. Había avenidas, de salivas sin dueños, de charcos de lágrimas de luna. Había el grito, gemidos redentores de crepúsculos y muertes. Había la desesperación, gente; gente/
moviéndose desesperadamente
rezando desesperadamente
haciendo el amor desesperadamente
trabajando desesperadamente

comiendo tierra desesperadamente
durando desesperadamente.
Había la vacuidad (faja /sonsa/ apretadera/ vacía/ superficie/ desabrida), forma de no haber.

martes, julio 11, 2006

Transición 3



La tristeza

... ese lugar a donde el ocio llega inevitablemente.

Luego, te guiará por el tedio y la desolación.

Más tarde hará resucitar viejas creencias, turas necesarias, que creías definitivamente derrumbadas, convertidas, olvidadas.

Otra vez la humanidad se enmascara con un guiño, o tajo, al mejor estilo risa; invocando, de la peor manera, a la “felicidad

Día 28- Batik




Olvidarse los zapatos, descalzarse ante lo que amanece e impactar sin nombre en la luz.

(Imágenes teñidas de luz blanca)

Rodando voy como un río desnudo entre la arena que se hace piedra, como un relámpago en el lago, voy, destrozando sin nombre a la palabra que espera alumbrarse.


(Imágenes teñidas de luz amarillenta y eléctrica con fondo oscuro)

Sólo con fulgor y furor, cual ave crisálida no alada en caída firme (por ciega, tal vez), hundiéndome, buscando la dicción que me queme, me incendie consumada.
Como un mordisco en los talones que llega expansivamente hasta los huesos, retorno al asco prematuro de invadirme de presupuestos e imposturas. Para qué negarme si (me) existo; si hambrienta de pensares colmo la indecencia que me restituye en cada vocablo.

(Imágenes teñidas de luz roja y líneas rápidas de cristal)

Un aleteo de pez gigantísimo (antes abatido), sacude la alfombra centinela. Una caricia aúlla en todos los pasos y respiros cotidianos, en las jorobas internas que se hinchan mientras sigo avanzando. Tregua a este encierro.

(Imágenes teñidas de luz azul, también, burbujas en crecimiento de luz celeste y una con un ramito de nomeolvides)

Me hundo en el embudo de dos sonrisas correspondidas: ternura de patito (ahora rosado) que se imagina flamenco. Mercurio imparable. Canica explosiva-mente tímida.

(Imágenes teñidas de luz verde, con plumas rosas volando suaves, casi suspendidas)

Para qué coleccionarse, disecarse, en racimos de tiempo ya cosechados, en la caja secuencial y continua, en la lluvia temerosa de la vela interminable y solitaria, en la repisa ordenada y estática, si lo que sopla es el aroma de menuditas violetas que crecen en calesitas con sortijas, no en molinos de vientos.

(Imágenes teñidas de luz negra y rápidamente un punto de fuga de luz lila desde el centro desplaza al negro, anulándolo)

Que ese tal amor me mate si no. Si debe ser de olvido (la primer escapatoria o el primer conformismo hacia la huída, como dice un amigo), que sea urgente y verdadero. Que el lenguaje me desplace y la memoria no gobierne. Que ya a nadie le importe a no ser por necesaria para el odio. Que la nausea me destroce el cuello, la garganta, y no nazca ni siquiera el grito que me deja atorada.
Que ese tal amor mate a mis ajos cuando una mueca los reclame. Que ese tal amor no me habite, no me atormente con sus lunas macabras que emanan imposibles. Que las estatuas de sal no me rocen, ni las “arrugas de plastilina”... y si no, que ni se atreva a denunciarme, ligeramente, como loca, loca localocalocaloca.

(Imágenes teñidas de luz marrón, con granitos de polenta desprendiéndose velozmente, con hojas otoñales temblando acurrucadas como pollitos friolentos, como un montón de castañuelas)

No le permito al destino algo semejante. Las escamas no tocan mi piel, ni la tocarán jamás. Cuando crean penetrarme, ya no voy a estar.
Cuando la ceniza se confunda conmigo, eso que dispersen no va a ser nada mío, sólo será polvo no transitado, un extraño a lo que soy.

(Imágenes teñidas con luz gris, de golpe un abanico de colores incandescentes)

Me descalzo de nombre pero no de luz.

(luces en batik, en torbellino)

lunes, julio 10, 2006

Día 27- Hoy

Hoy soy más cuerpo vivo sentisapiente que pensamiento seco.





... no nombro al amor (por las dudas de que sea eso que alguien dijo), pero bailo en su ritual para inventar futuro.


Sigo estando.

miércoles, julio 05, 2006

Día 26- Todo






Está todo perdido.

O el problema es que está todo encontrado.
No lo puedo saber bien.
Lo que sé...
Es lo que sé el problema.
No aprendo a vivir. No puedo decir las cosas con su nombre. Nombro una gaviota cuando, en verdad, quiero decir, algo así como... patito rojo.
Ya no quiero palabras que me alcancen. No puedo, sin embargo, olvidar que las sé cuando me gritan que quieren salir al mundo, y decirme. Entonces las digo, y las repito, como si fueran honradas representaciones de lo que mi pulsión cavernícola siente. Eso que te dice: estoy, voy a estar siempre. ¿Pero, nunca te lo dije?.
En cada trocito del desgarro que causan las palabras, en cada crueldad palabroica, suspiro. Aspiro y exhalo... aspiro y exhalo. Es la rutina que intento ejercitar para vencer lo imposible: el vacío. La nada, ese punto negro en la noche. En la existencia.
Pongo en cada trago rasposamente imaginado ( brusquedad que mata nombres), un poco de sangre. Como si la sangre fuera esa botella. Como si la sangre se comprara embotellada y con su precio cabal, o digno... para beberla, vomitarla y orinarla. Y luego, al instante, un remolino de fuego y ceniza escarchada. Un espiral de humo intransitable. Bruma o arcada cósmica. La botella cayendo al suelo, rompiéndose: rápidamente ahora: las venas como cuerdas. Ahora: el cuerpo como violín. Ahora: la botella rota, el vidrio como vara. Ahora: la vara en las cuerdas rozando agitada y el violín sonando palabras/

Interrupción.

La vida es una tragicomedia donde los actores no saben que no se aprende del errar del amor (¿o la vida despojada?), porque en él no habita el error, ni la caída, ni la culpa, ni la equivocación... no hay después. Hay eterno presente (ojo, auque también intemperie) mientras dura (parafraseando a Ismael Serrano). Y los que quieren no errar... pobrecitos. Condenados a lo podrido, superficial y miserable. A lo urgente disimulado, tapado con palabras totalitarias como, por ejemplo, imposible (así como se encubre a la desdicha con dinero y modos correctos y se nombra a la responsabilidad porque está de moda, rechazando a la pasión –¡como si la pasión, y digo Pasión, no fuera responsable!-). Condenados: a la no belleza, a la no libertad, a la negación... al olvido instantáneo... pobrecitos.
Lo digo yo, que había prometido no querer a nadie más que a mi perro, ni vivir más de lo exigido.

Interrupción.

Lo que sé es el problema: sigo estando. ¿Pero, no te lo dije?.
El problema es que sos más en mí, que yo misma. El problema es que, aunque te mate con olvido cada vez que te acuerde, en cada palabra que escucho se provoca el desacuerdo entre vos innombrable y vos en mí. Un conmigo más real que lo que vivo como cierto. Suspiro vos.
No quise que fueras un chico en el cielo (como dicen los divididos, vaya ironía), pero un golpe te incrustó en él, como una mariposa muerta por la articulación técnica entre velocidad y parabrisa. Palabra y tiempo.

Interrupción.

La libertad no puede parecerse a ésto. La libertad no puede ser escribir o nombrar. ¡Por favor, que no lo sea!. La libertad tiene que ser otra cosa, no esta cadena larga, casi invisible, casi no sentida, pero tirante. ¡Pobrecita la libertad!. Pobre de ella que intento llamarla y digo jinete verde, nubecita en mano segura, abrazo de gallina. Merezco condena cuando lo intento: Jinete en mano de gallina. Seguro gallina verde. Nubecita jinete, verde emplumada con palabras de patito rojo, es decir, gaviota. Merezco condena cuando lo intento.

Interrupción.

No seas cruel. No me digas. No me tengas en palabras tristes; porque sabés que estoy. ¿Pero, te lo dije?
Ahora es más fácil decirlo, porque lo que digo es y no es al mismo tiempo para vos. Porque no te lo digo a vos ausente, se lo digo al vos en mí. Y lo aceptás y te quedás, vos mismo me ordenás quedarte. No necesito decirlo. Necesito que lo comprendas.
Algo dicho sería lo que intento decir: si me dijeran que mañana (un mañana que puede ser justamente el que se sucede a este día, o aquel del segundo rápido antes de morir), definitivamente mañana, se acaba el mundo, yo, iría a buscarte. Te encontraría, y te diría nuevamente: yo creo en vos. Creo, también, en tus palabras. Quedate conmigo. Solamente eso: quedate a mi lado, así, tierna e ingenuamente. Tengo miedo sabiéndote perdido.
Yo, perdida en mí, sin saberte a mi lado. Porque las palabras alcanzan sólo para otras palabras. Pero vivir nos nace huérfanos errantes, buscadores de un más allá que se afirme en el más acá.
“La vida es una cárcel con las puertas abiertas” (escribió media Verónica), y de nuevo las palabras.
Pero aspiro y exhalo.
Nombro cosas mientras barro la vereda de la razón. Ahora entiendo que el último pecado indiscreto de lo que nombra eso que se dice “amor”, es creer que la mezcla (terrible, por cierto), entre la fábula lírica complaciente y la verdad sentida de la pasión, pueden traducirse de una a otra.
Y digo: tu nombre se confunde con el cariño del viento al barrilete y, también, con la ferocidad del colmillo clavado en los pulmones. Pero no entendés nada de lo que digo. Es aun más la afección y el aprecio.
Si tan sólo supieras que, lo que guarda el cielo no es más que lo que tengo acá en la tierra para darte. Si tan sólo las palabras me ayudaran a que lo entiendas. Pero no me auxilian.
Pero nada, que es igual que decir todo cuando la confusión se hace presente. Paso de decirte todo a decirte nada. Paso por tu nombre, a mi palabra que toma vuelo regresivo. De nuevo: de mí hacia mí (lloronamente estúpido).
Insisto: en lo que la nostalgia devora con su hábito de buena carroñera. Insisto: en nombrar la libertad, y me atormento. Insisto: en las palabras, aunque masturbación intelectual para satisfacer los deseos de la razón. Insisto: saltando -intensísima- en la tirita gastada que queda de mi vida equilibrista. Insisto: en saber que no recé en vano y que el frío no se cura con anestesia ni más helada. Insisto: enroscándome en la complicación (a veces, paralización) de nacerme en ese rincón intermedio y torpe, entre el cielo y la tierra. Insisto: escapándome de la desaparición, siempre, a la creencia.
Insisto porque, aunque agrietada de espanto y negra de conciencia finita, voy (fuerte y agudamente) viviéndome entera.

sábado, julio 01, 2006

día 25- muriéndome de y en la risa


¿qué?

¿qué?

no sé

no

sí, somos caídos...
soy una caída del cielo, al tiempo y de él; hacia vos.


también del tiempo

al amor.

amor.a.

enamorada del amor, imposible... el cuerpo nos resulta imposible.

vivir es una aventura agria
vivir es enredarse, en y con la existencia

en lo insoportable y necesario

si tan sólo supieras

que lo necesario son dos bocas suaves
unos labios en boca
intocable


otros, irrozables.

cinco segundos sintiéndose...


matándose

eso es el amor
el reflejo
profundo, cierto,

lo que hace conocernos como imposibles

eso es lo que nunca puede ser.

pero es dulce agonía.

es en mí
peligroso quiste tanático.

agonía.

jajajaajajajajaja ahora sólo quedan risas jajajajaajja carcajadas....................

miércoles, junio 21, 2006

Transición 2


transitar el tiempo,
(la galería de la vida que nos cobija)
desde la intemperie...

martes, junio 20, 2006

transición 1-





EL DÍA QUE SE CORTÓ LA CUERDA


"Loca reías por no llorar"... así te hiciste esclava de la risa enllantecida; suicida, el día que dejabas de creer... ahora serás una mujer, pequeña barrilete. Mujer inventada en el viento.

jueves, junio 15, 2006

Día 24- CUANDO LO SUBLIME PROVOCA DESVELO


de mièrcoles a jueves... transitando desvelos
Pareciera ligero decir ---. Mientras tanto, algunas incontinencias me permito.
Intranquila en la noche por la pasión encarnada. En el hueco de la testarudez que se revela imparable.
Insólita, en la niñez que me arrolla cuando extraño, en la afección que me sacude a veces diminuta.
¿Llego pura desde los huesos?.
¡Hola! Acá estoy futuro, no voltees. Llevame, arrancame adolescente.
Tengo las manos en flores naciendo. La boca llena de luces y misterios.
La boca roja. Intocable. Inmortal hasta tus besos.
Te espero suave... suave y temblorosa.
Entrando al mundo, bella y ruidosamente, como mujer en todas las respiraciones. Mujer en tormenta mansa.
Yo, mi misma ciénaga: como una canica cayendo prolongadamente por la piel de la muerte, de por vida, en la abertura que provoca el cuerpo y el dolor.
La nostalgia hace daño cuando no cura.
Nostalgia es... como si la vida fuera una obra donde el actor llaga tarde a la escena. Caído del cielo al tiempo. Caído del tiempo al amor... ¡ay, amor, que tanto dueles felizmente!. No bajes; no bajes si no es en ardores tiernos derramado... ya se ocurrirán palabras en vez de caricias.

...o una caricia que hable

miércoles, junio 14, 2006

Día 23- La Palabra como obra de arte

"El artista plastma con tinta lo que sufre con sangre"
Juan Tardivo
Hoy (esto va a aparecer editado mañana a la mañana) nos preguntaron en la escuela de artes cuál es o cuáles son, para nosotros, las obras de arte más importantes en la historia.
Salí a tomar el colectivo, con la pregunta hiriendo en la cabeza, congelada desde los huesos hasta las ideas, desesperada por llegar a casa y con la ansiedad que provoca el calor de las colchas sobre el cuerpo.
Llegué a destino: mi cama. Pero no pude resistir, un arrojo incontinente me impulsó a buscar alguna respuesta.
Acá estoy escribiendo, otra vez.
Entonces, ¿cuál es?.
Definitivamente, la mayor e insuperable obra de arte creada por el hombre, es la Palabra.
El arte es metáfora. La palabra es La metáfora del mundo. De la vida. A partir de la palabra inventamos al mundo, lo re-creamos... o el mundo habla a través de ella. Nos concebimos e innovamos.
Traté de imaginar a la primer mujer y al primer varón: uno mirándose en otro, reflejándose, volviéndose espejos, mordiscos y abrazos. Necesitantes de un poco más, de algo que los uniera y representara como si fueran lo mismo, uno solo sintiendo. O el otro sintiendo lo ajeno. También, imaginé, el asombro, el miedo, las ganas de, la rareza de lo que los rodeaba, de ellos mismo, lo extraño de apreciar a través de los sentidos, el hacerlo conciente (no debe existir algo más raro que darse cuenta de uno mismo). Con ello la sensación de agrado, placer, gozo, tristeza, dolor, amor, ternura, todo lo que aun era innombrable aunque necesario de transmitir, nombrar. Así inventaron, nacieron, crearon, la palabra. Los dos juntos, hombro a hombro, balbuceando inmediatos, tocándose las bocas, haciendo muecas... jugando... haciéndose sentir desde la diferencia que, al mismo tiempo, los unía.
La palabra se crea por el amor; no por la necesidad de satisfacer o resolver lo material de la vida. Ya sé, puede que parezca iluso, cursi y poco científico, pero sin embargo, dado que se permite decir tantas cosas atroces y terribles, lo digo: la palabra se crea a partir del sentimiento amoroso y con ella la imaginación poética.
Antes de la palabra, la risa y el llanto era lo que nos figuraba. Lo que nos hacía distintos al resto del mundo de la vida. En la risa y en el llanto nos encontramos. Nos reconocemos (individualmente y también en un “nosotros”). Son una especie de “grito desarticulado” que, en una instancia posterior, buscan pronunciarse.
Con esto no pretendo decir que sean, la risa y el llanto, inferiores a la palabra. En absoluto. Lo que intento, es mostrar como a través de ella, el ser humano, pudo ampliar sus capacidades. Pudo expresarse y comprender de forma revolucionaria: ya sea para significar molestia, bienestar, pedir un poco de agua, declarar afecto, simbolizar algo que le gusta (o no) o, simplemente, pasar el tiempo.
La primer palabra, fue poesía. Fue belleza y creatividad.
En la palabra encontramos todos los requisitos que debe cumplir una obra de arte, desde la función receptiva hasta el sentido comunicativo.
Aun cuando las palabras no puedan nombrar todo (que está bueno), el poeta sabe pronunciar lo que pretende a través de ellas:


“Yo te amo: entonces viene el pensamiento: me gustaría escribir un poema que expresara exactamente lo que quiero decir cuando pienso estas palabras”
W.H. Auden.

lunes, junio 12, 2006

Día 22- el Loco


EL LOCO

De 3:20 a.m. a 7:32 soles: como siempre que caigo a la seriedad de la baja realidad. Alimentando el desvelo frente a la pantalla tecleada.

Esta vez, con parálisis en los dedos. Huelga que emprendieron buscando otra forma de complacer a la lujuria de esas necesidades que mantienen despierto. Canicateando, de la cama a la biblia; no exigiendo muestras gratis ni citas alocadas; sino un catálogo intuitivo para hallar recreos.

Dicen que para proclamar a un santo, el santo (“aspirante a santo”) debió haber hecho siete milagros.

En mi séptimo intento encontré al séptimo hijo varón.

Desde su estepa recubierta de noche solitaria, encendió fogata con fósiles de una de esas ballenas que suelen andar por los desiertos.

Estoy empezando a creer en la señal de Caín (la de Hesse).

No sé si será un viejo lobo o suicida. Pero de algo estoy segura: que cuando tuvo frío se sacó su manta, y agitándola sobre su sintagmático fuego, me envió estas palomas de humo:

¿Serán palabras asalariadas? ¿tendrán vencimiento?

¿Quién es su garante?

En octava y en re menor suena esta moraleja:

“Y el cura dijo: que borrachos y amantes vuelen al infierno.

... pero Dios allí voló...

El cura nombró al infierno, ergo, lo creó.

El cura sin Dios.

Dios en propia contradicción.”

Fue condenado a luchar con su Súper Yo, como si lo ambiguo fuese /creer que existen los “súper hombres”

Elijo ser condenado porque vivir sin condena es adrede.

No justifico nada ni a nadie, eso me mantiene en la indiferencia que “no juzga”.

Las ganas son las que mantienen mis antojos y mi vida es un antojo.

No le rindo cuentas a nadie cuando me voy de compras y vuelvo de campo/.

Cada título del día se escribe con mi nombre.

Destilo Dios.”

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“””

“La locura sádica de un Dios Baco me condena

a la pesadez de la vida eterna/ del joven elfo que tiene prisa.”

Sin montura, la espalda giña al sol.

Se muestra con su antorcha

la roncha que arde al aire, en caricias lejanas de mañanas.

"Sueño la tentación de dormir en un atrapasueños, con cantos que llaman a los ángeles/

vomitando rezos a base de ginebra

con cólicos en el corazón. Rogando silencio... o mejor olvido anestesiante para desviar dolor.

Ahora que todo/ es proyecto de un juego en el que no se dicen sus reglas.”

...Pero... que lindo es imaginar a los personajes, no desde tintas ni búsquedas abstractas sino, fuera de la pantalla.

domingo, junio 11, 2006

DÍA 21- domesticar al instinto (paloma de humo en la mujer canica)

Ayer me enojé. Demasiado.
El amor deberìa nombrarse desde lo irracional.
Reino de interrupciones terrenales.
Quien me da coraje, ahora me condena. Así anda, lo único que pude responderle fue una lágrima de impotencia (justo a él que no la merecía). Hace unos días me lo advirtieron: "el espìritu es un hueso".

miércoles, junio 07, 2006

Día 19- Salir al mundo



SALIR AL MUNDO
Hoy no.
Hoy no quise estar en mi nombre. Ni en la palabra, ni en el amor, ni en el llanto. Tampoco en el sueño. No quiero estar. O ser qué: un extravío del destino, una juguetería en llamas, un revólver de jinete ciego, un abrazo manco... una perdida.
Hoy no quiero. Hoy me exilio. De mis pies, de mis pedacitos... a mis pecados moralistas (luego indiferentes). Me exilio de la paciencia ( y de la piel) rota por la existencia. Paciencia-existencia-demencia... ¡pesa tanto!, No entiendo. Existencia que me punza, que no me antoja, que me asusta... y reprocha.
Miedo. Pánico. Espanto. Al delirio. Al pensamiento. A lo que escribo.
Hoy me voy de lo amado (amado), de la boca que mece la miel, me voy de lo que más..., de lo que no me atrevo. No me muevo. Hoy no quiero.
Necesito la cara de mis padres, el silencio del pueblo que me escupió (jugando a crecer). Mi conejo. Un perro. Mi ser huérfano.
Hoy estoy en el desentierro de la molestia, del vacío, del dolor. En la impotencia resentida hacia el tiempo. En lo que nunca cambia... nunca cambia.
Hoy me prohíbo creer que todo viene en pares. Que la libertad. Que no el hambre ni el hombre. Que todo es posible. Que el deseo. Hoy me prohíbo. Me quito la creencia de la felicidad. Detengo a ese que nombra la locura. Impongo olvido. No puedo.
Hoy no quiero ser mis ojos (mucho menos). No quiero ver la noche. Imposible (demasiado) verme adentro.
El olvido hace silencio. El destierro vida. Suspiro vos

lunes, junio 05, 2006

DÍA 18-otra meditación en vértigo constante

Yo soy una canica, vos (a parte de lo demàs)..."Sos como ese Buda de granito que recibe en su plato la
única ofrenda que un niño pudo hacerle: un puñado
de polvo de camino"
J. Gelman

Si pudiera dejar lo que es imposible acá. Hasta el hartazgo de las plegarias. Caminando o cambiando o combatiendo felicidad por comodidad: harapientos túneles.
Si no estuviera siempre al límite del precipicio (añorando la caída). Tocando la cobardía propia de no saber el porqué del acto cotidiano. Una impostura dispuesta por no entiendo quién. Un desprecio que busca resucitar (¿lo perdido? ¿lo olvidado?¿la belleza?). Ahora pregunto: ¿quién escapará para resucitar la belleza de los días sino uno?. Tal vez en eso consista el heroísmo.
Los soñadores esperan encontrar una acuarela donde concretarse, para evitar el fracaso al que tanto temen. Porque resulta aterrorizante la vida añejada disciplinadamente; y cuán poco de contar (con sincera satisfacción) nos deja. (como si viviésemos conforme a la amputación de la sonrisa, ¿o talvez miedo nuevamente?).
No agobies tu vida. La negación a lo que somos (vivir acorde a lo que amamos) es lo que tiñe a la vida de tiempo colérico e insoportable. La negación propia condena. Así, los que están temperamentalmente dormidos ante lo necesario (porque a pesar de la contingencia, la imperfección, la humanidad, hay pequeñas cosas necesarias) los que no esperan ya más nada, ni siquiera la sensación que trae ese viento, nunca morirán, no por inmortales, si no porque no son. Nunca vivirán tampoco. Son los condenados al olvido.
Renacer es posible cuando se tiene valor para comenzar a vivir nuevamente.
Es necesario (también) dejar fluir la sangre por los días oscuros, para que el mundo, de alguna manera se abra entre las venas. Es necesario (también) naufragar en el hermético y eterno silencio de la soledad, para luego resucitar otra vez la belleza. (acá también el heroísmo)
Por eso, (te sigo hablando a vos, o a usted, como prefiera) no importa envejecer dentro de la libertad que nos otorga la muerte. Esa libertad es juventud. Seguir viviendo nos hace jóvenes. Jóvenes hasta la muerte.
A caso, ¿quién nunca imaginó desarraigarse de la responsabilidad que impone lo ajeno al deseo propio, enmendarse de la mirada diaria y atrofiante, para ser, tal vez, niño mariposa, para elevarse entre espirales de humo, para embarcarse, quizás, por alguna ráfaga como una navecita azul (¿o verde?) cargada de lunas, de cuerpos nombrados, de instantes eternos?.

DÍA 17- una meditación en período de vértigo


Vivir debe ser... (una meditación en período de vértigo)

Una palabra.
Y reafirmar estos días.
Quiero salir de vos e irme (vos ausente), o quedarme con esto mismo, pero necesito verte apuntándome, aunque duela o lastime como un viento de gilettes.
La belleza.
Desconozco tu locura de barquito sin final. Pienso, sin embargo, desde esta distancia de mar de vidrio, en esos momentos cuando nos volvemos niños, encontrándonos cara a cara, miserable y apasionadamente jugando a que nos conmueve la luz...
Una lágrima.
Si no es ahora, si la vida está en otra parte...
Si estos veinte años (ahora veintiuno) que a veces parecen cinco (y recuerdo un chocolatín negro y derretido) y otras, cien.
Mis medias hasta la rodilla, un tutú rosa, delgada silueta, no sea cosa que parezca gula! Y un gran moño en la cabeza escrito en verde y con luces incandescentes por si me pierdo.
Ser consumiente de "cultura estamenteria"
Niña rebelde (o casi mujer canica) que cuida "las formas" para inevitablemente caer en el abismo de reconocerme como un simple mortal y quedarme así perpleja en un estado de sin saber sabiendo, o a veces mucho peor: creyendo cultivarme en lo absurdo.
Acostumbrarnos a la porquería pública, al público de porquería, sabiendo que existen lugares a donde llegar.
Una sonrisa.
Te invito a esto, a compartir un trozo crudo de lo que soy en forma de imagen y palabra, de tradición y alquimia, para que me ayudes a entender que aun tengo siete nombres (aunque sean todos iguales) a lo cuales acudir cuando me desprecio, o simplemente me distraigo sintiéndome un absurdo; te invito, en realidad, para recibir primero tu invitación (o pase –casi-libre) a ese: "es aquí, detrás del molinete". Y así rodar como una canica.
El amor.
¿ERROR O PERMISO A LA POESÍA? una invitación formal a saltar la hipocresía cotidiana para llegar a quién sabe dónde (¿a la tragedia de la sensualidad?). Porque siempre llega y se convierte en héroe muerto; muere aun necesario (¿para eternizarlo?). La vida vale una historia de amor.
La muerte.
Otro girón que promete no detenerse. Y también, ladrillo refractario. Otra ráfaga de espuma en mi vida, ráfaga de miedo, y también, represión... y más... lunas medias y nostalgia tímida, todo, absolutamente todo.
Acá, mis labios, mis míseros labios cubiertos de sal y este vano armazón de luz extinguiéndose...

Un puente.
La imaginación poética. El artista. La experiencia de la existencia recreada desde la belleza. Mi carboncito, y este mismo escrito (no por bello si no por ser puente, tal vez, el hoyo de una canica,). Para expresarnos desapresando lo contenido. Para objetivar (¿ o será aliviar?), de alguna forma, lo sentido. Todo es movido por una erótica inconsciente que se hace consiente en la reflexión.

La vida es eterno retorno. Pero al amor. A la muerte. (Movimiento envolvente)

jueves, junio 01, 2006

DÍA 16- ¿ERROR O PERMISO A LA POESÍA?

¿Acaso una leona de los cerros de Libia
o la Escila que ladra con las tripas
te parió, que no escuchas esta última súplica
ah, cruel corazón?
CATULO

Es cierto lo que me enseñaron. Algunos vivimos en el error. En el paso en falso. Y, sin embargo, espero el tacto de ello. Siempre espero. No. Mejor dicho, ilusiono. Sí. Siempre ilusiono.
Ensayo con estas lágrimas; pretendo que alguna de estas pocas muecas de agua (entre pura y turbia) que sudan de mi alma (por fin), al menos una de ellas, toque, inunde su porqué. Ese que patea tristeza imprevista, espontánea. Que sofoque su sentido, lo muerda, lo ahogue, lo disuelva. Todo para sentirlo sinceramente.
El error, el andar errando, es también coraje. Es búsqueda; sin saber bien porqué ni para qué. Pero es búsqueda necesaria (¿utopía postmoderna?). Es, asimismo, tiempo de inmensa soledad (muy), es un letargo (¿miedo?).
En la noche, sobre todo a media luz, silenciosa y desolada, con las imágenes que trae (o factura) el frío, con los regalos aun envueltos y por entregar desde hace tanto, sobre todo allí, es decir aquí, el andar errático se vuelve sublime. Irrepresentable. Se torna compañía no admitida que exige ser desechada, para luego, como seres necesitantes, le imploremos su retorno. (Como hermosísimos idiotas)
Eternamente amando. Morir amando sin beneficio (como alguien, un poeta me contó). Amar como si esperásemos a ese Godot que nunca llega. Mientras tanto vivir ligeramente. Como mujeres canicas, como seres canicas, como niños canicas que también intentan algo (por eso siempre ríen). Mientras tanto, amar errando, canicateando, embelleciendo –y quizás validando- al mundo con poesía, para luego morir. (Otra vez ridículamente)
Si tan sólo encontrara señal en ésto, en estas palabras de corazón diseccionado, en estos trozos de -casi- mujer que espera a “su” amado. No. Ilusiona. Entonces, en este pedacito de niña que ingenuamente se ilusiona con el amor desde el fracaso. Inaugurándolo alegremente.
¡Decime, decime porqué! ¡Para qué! ¡Hasta cuándo!... ¡Auxilio!
Una ayuda no terapéutica, sino penetrante, hiriente, desafiante, festiva, que se convierta en delicia y agonía quiero. También un poco de tranquilidad momentánea, casi soñando felicidad, arañando la demencia. Todo, y también lo demás (que no conozco), para sentir desde lo más perdido, desde lo incomunicable, desde el atrevimiento de la vida como seres excéntricos. Desde lo que soy.
Un yuyito recortado en mi mano. Una aspiración mediocre. Una palabra en mi cabeza. Un desvarío. Mis ojos en alguien. Alguien en ellos. Este lápiz acabándose. Mi cabeza tonta. Nada de mí, nada merece correspondencia. No me conozco. Nadie sabe quién soy. No existe un amor para espejarme. No existe la media naranja (o se la comieron o se ha podrido). No soy. No necesito.
Pero te espero ilusionada y feliz (o caprichosamente).

miércoles, mayo 31, 2006

DÍA 15- (silencio)


Al señor jota que entiende desde el desconcierto (silencio compartido)
(silencio)
Envidio escribir verdades –sólo en el momento de escribirlas-. (silencio). Pero desaparecen en las palabras mueren y yo muero con ellas. Muero en la escritura y en el tartamudeo estéril.(silencio). Entonces, quien nos atenderá la herida cuando todas se parecen, se sienten escaleras de urgencia en llamas. (silencio). Cayendo hacia la nada. (silencio). Hacia el nudo viceral, muscular, de una máquina de escritura sexoviolenta. La sociedad. (silencio).
Escribir verdades quiero (silencio) que mueran escritas y. (silencio).
Tachar palabras y mostrar desgarros de verdades en imágenes. Hablar con ellas o creerlas. (silencio). Hablar mostrar mirar gritar rellenar escribir tocar llorar quemar nuevamente mirar otra vez mirar creer saber no estar. (silencio). Verdad. Silencio. Palabra. Silencio. Risa. Silencio. Silencio. (silencio).
Escribir desde el margen, desde la revolución geométrica de la ilusión, de la apariencia y la perspectiva, escribir desde lo absurdo, escribir sin saber bien porqué (silencio) acostumbrándonos a la porquería pública, al público de porquería. (silencio). Escribir lo que el mundo esculpe en la palabra, en la poesía. (silencio). Gritar los horrores de lo real haciendo arte al grito y a la mirada ajena su productor.(silencio).
Invadirnos de mundo y luego inventar verdades. (silencio).
Sangrar antiheróicamente el lugar del otro. (silencio).
Invadirnos de mundo y luego festejar sainetes como miseria exótica de la felicidad.

jueves, mayo 25, 2006

Día 14- un año más

mañana cumplo años...

domingo, mayo 21, 2006

DÍA 13- Contradicción


Vivir es desviarnos incesantemente.
De tal manera nos desviamos, que la confusión
nos impide saber de qué
nos estamos desviando.
Franz Kafka

Pasa el tiempo y la muerte me pesa cada vez ... de forma diferente.
A esta edad hablar de la muerte es inventando. Mi muerte es incompatible con la que habla el anciano, el enfermo... el que siente su llegada cada día ahogando la vida, que la siente en sus poros, que lo aterra, que la respira y lo consume...
Tantas veces la siento como algo que está infinitamente lejos de mi, no me toca, ni siquiera me tiene en cuenta ni yo a ella, es algo tan abstracto, tan cómicamente absurdo, irreal, que casi no me importa. Es un sueño. Y visiono que voy (ridículamente) a morir.
Es, también, un sueño que busca inmensidad, grandeza ante esta vida pequeña y contradictoria... por eso, cuando pienso en ella (ahora distinta), me convierto en un absoluto, y no puedo ni ablandarme ni quemarme la osamenta porque ya no está en mí, ¡¿en ella la felicidad?!. No, no lo creo.
A veces, indago a la muerte. Me busco en su tránsito, porque el mortal no tiene que salir a ninguna parte en su estado muerto; porque allí, en su no existencia, el humano es su propio mundo, es un solo “yo” apático, desafectado, insensibilizado. Es indiferente...
Ahora pregunto para qué tanto buscar, tanto pedir creyendo, reflexionando...
Cuando la razón entra en discordia con los sentidos pasa lo que acontece cotidianamente: hay vida. Nunca somos tan realistas como cuando nos violenta la contradicción con su verdad. No estoy muerta. (al decirlo, creo hacer una mínima sonrisa).

Día 12- buscando al hèroe

Ser el tesoro de un pirata. Eso queremos las mujeres. Un héroe.

Queremos ser el tesoro del héroe pirata, que sin demasiadas estructuras nos toma por la cintura salvándonos de los tiburones, de la espada y puede que no nos bese... inclusive. Sin embargo, lo admiramos, nos identificamos y no podemos olvidar que fuimos por un segundo parte de su vida: eso nos convierte en gigantes (aunque sea por un tiempito). O ser algo, simplemente, en la vida de cualquier héroe. Pero como dice María Fasce, “el heroísmo no existe en las ciudades. Tampoco en el campo. Ése es el problema de las mujeres modernas. Nuestros hombres no van a la guerra, y si lo hicieran sería un acto de estupidez o de inconsistencia. Sin embargo necesitamos un héroe, como lo han necesitado las mujeres de todas las épocas; aunque ahora no sepamos muy bien qué significa esa palabra.”
Un héroe es como la música: ¿qué es lo que le proporciona su esencia y su valor?, parece ser que nos es el contenido, ni el sentimiento, ni la forma, ni la suma de todos ellos... es decir, no tendremos respuesta alguna, simplemente: magia, es la x del matemático que habla a través del símbolo representando un infinito.

domingo, mayo 07, 2006

Día 11- en busca del sentido


Y sí, si es que te has ido es porque nunca quisiste... o
nunca sinceramente, porque si no, estarías aquí, tal vez... marchándote con un:
-¡bueno Sofía, nos vemos!- para no vernos –casi- nunca más, para volver a
retornar los días, las horas y hasta los besos, los huesos y este hocico de buda
risueño que no quiere rezarte, amarte. Sí! Sí tonto, pequeño tontito, dije
amarte... aunque tu voz disimule mi espera.
Vos me reflejás existencia, tal
vez por eso no quiera romperte.
Buscamos sentido a nuestra existencia. En una época caracterizada por la pérdida de sentido, donde hay tanta oferta de superficialidades, donde formamos parte del gran “inconsciente colectivo”, en donde nada nos hace felices, y caracterizada por el hermetismo intelectual... buscamos sentido.
Hemos perdido la identidad (si es que alguna vez la poseímos verdaderamente) y nuestros espejos, nuestros Otros, nos ofrecen la imagen aterradora de lo que somos, de lo que nuestro tiempo (aunque nuestro tiempo también se mida en espacios de cinco mil años) nos imprime en la mirada y en los sentidos (ya facultades casi inútiles).
Esa búsqueda de sentido, tiene que ver con la necesidad de alegrarse, necesidad de gozar, la necesidad de sentirnos participantes... necesitamos tenernos.... para luego tener al mundo.
Está en nosotros hacer de nuestra vida una bella obra de arte, o un basurero de cansancio, enfermedades, penas y sin sentidos. Gozar de lo cotidiano, o mejor dicho, hacer gozando sería la propuesta... como esto que disfruto y comparto sin imposición, sino como eso: propuesta para corresponder.
Dialogar con la vida buscando... no sé si decir verdades... sino mejor, formas de estar en el mundo satisfactorias con las cuales identificarnos, convenciéndonos de que existimos (sufriendo gozosamente) y evitando todo tipo de persuasión.

viernes, abril 28, 2006

Día 10- ...

¿Buscas algo? no tiene sentido, minúsculos seres pecadores somos, pecadores, siempre pecadores... ya no soy, estoy desapareciendo, me libero de todo... me libero de vos.

martes, abril 25, 2006

Día 7- REFLEXIÓN ESTÉTICA


Hace unos días comencé las clases en la escuela de artes. Ya realicé un par de trabajos. Estoy contenta.
Recordé una frase que quedó canicateando en mi cabeza desde bastante tiempo atrás: “el misterio de la imaginación poética (...) suele ser, sorprendentemente fructífero, humanamente conmovedor e intelectualmente estimulante”, es de Henry Lang (musicólogo).
A partir de ello, me he puesto a pensar en lo que es la belleza y su representación. Creo, que en la obra de arte, se apresa algo de eso; es decir, pareciera que dentro de las artes (música, artes visuales, literatura, etc) hay un determinado momento en que se tiene una visión, un instante intuitivo y luminoso que se convierte en expresión poética. Sin embargo, pienso que la representación siempre es inferior a la idea que le dio origen. Es más o menos lo que escribí el día 2, (sobre la apariencia –fenómeno-). Es decir, al poner líneas, palabras o notas a nuestra idea –antes contemplada puramente- pareciera que limitamos de alguna manera su expresión como totalidad. Nos detenemos en un instante, paralizamos la vida; representamos un segundo de lo bello, porque con la muerte también se muere la belleza.
Es como si sintiéramos la idea original como algo sublime; como participación místca, divina.
Hacer el amor como puente, sería otro ejemplo. Los franceses llaman al apogeo del abrazo “pequeña muerte”; en Sade el crimen representa lo sagrado, en diferentes culturas la muerte es ofrenda divina. En el arte, raptamos un trozo de la vida para conservarla embalsamada después de su muerte.

Día 6- AMOR PLÁSTICO

Día 6- amor plástico

El amor exige entrega, y el artista no sale jamás de sí mismo. (parafraseando a Boudelaire que dice que la copulación es salir de uno para entrar en otro, y el artista no sale jamás de sí mismo).
A veces, uno se da cuenta de que tiene alma de artista (no es lo mismo que creerse o ser artista). Nos aferramos a un “amor”, lo modelamos idealmente. El primer día es ansiedad, pavo real expuesto y cosquillas, el primer beso mariposa multiflorética (o tal vez el segundo), y si da para algo más (y si!!!) luna de miel... luego... monotonía: la obra de arte ya es un objeto utilitario, o peor: ya ni siquiera tiene sentido (y a parte resulta molesto!!!...) o lo reciclamos, lo vestimos como fetiche, le colgamos etiquetas vanguardistas (pero la vanguardia dura poco y ya es pasado) o, directamente, a la basura. “Eso ya pasó de moda”, es el dicho popular y tal cual, pasamos de moda... nos mudan y mudamos, somos (todos) una especie de accesorio minimalista en la vida del infanto-juvenil creído enamorado.


(siempre que se lea hombre interprétese varón-mujer)

Busco a un hombre!!! Decía Diògenes... y alumbraba con un farol en pleno día.
Ustedes hombres han matado a Dios decía Nietsche

domingo, abril 23, 2006

Día 9- PASA OTRO DOMINGO

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Te nombro te nombro te nombro te nombro... así muchas veces, como pretendiendo materializarte a través de tu nombre, con locura y desesperación sigo repitiéndolo, como si se tratara de un teatro romano el tiempo, la realidad, las formas y mi yo pequeño ante el espacio vacío que deberías ocupar... loca y desesperada por armarte gran rompecabezas, mi rompecabeza, mi terroncito de hielo, mi chocolatín derretido, mi arena y balbuceo impotente.
Loca y desesperada desde este paso lento de filósofo o santo, que ya no ensaya por haberlo hecho –casi- siempre en vano, racionalista ante el corazón y pasional ante los libros; sólo eso resultaste pobre niña. Te has cortado (vos misma) las yemas en vez de las venas, para convertir a tu razón en el personaje sádico de tus miserias, y también de tus buenas cosas.
Te nombro te nombro te nombro, una vez menos, como si se tratara de una calculadora emocional que suma, resta, divide y multiplica según la necesidad. Te nombro para molestarte, para tratar de meterme en tu cabeza rápida y forzosamente, impaciente. Para dejar registro de que existo, de que alguna vez voy a amar, a desear con intensidad y olvidarme de los principios... por ahora, -casi- mujer canica que escribe los domingos de frío.



Día 8- Después del viento

Día 8: Después del viento

Sin saber bien, si toco la puerta de la histeria, o si rompo todas las ideas, te tomo de sorpresa en medio de una charla mal simulada (como dos loros viejos, con plumas teñidas porque quieren ser palomas); otra ráfaga de espuma en mi vida, ráfaga de miedo, y también, represión... y más... lunas medias y nostalgia tímida, todo, absolutamente todo, asomándose por el borde del corazón. (en ese momento me doy cuenta que no soy yo quien te toma sino, vos a mi).
“No. ¡no!”, se desprende de mis manos; se escucha en ellas la citada melodía de la nausea, de esa nausea de la cual habla Sartre, pero en mi, un poco más esperanzadora (o tal vez inconsciente desesperada).
Se proyectan las líneas de las gitanas (cantando líricamente), y una me indica la marcada pretensión del ego, de conquistar imposibles, otra, me devuelve imágenes... ¡ahí estamos nuevamente!... y otra y otra y otra y más misterios-ficción.
Es muy cierto que pensamos en palabras e imágenes, y si bien también es real que nos educan en torno a la palabra descuidando el valor de la imagen, cotidianamente podemos “ver” como “a las palabras se las lleva el viento”, pero a la imagen no. Una imagen puede durar lo que dura la vida. Yo ya tengo un par, esas que elijo guardar como musas de alguna lágrima-sonrisa. Ojalá que tengas las tuyas... tal vez, podamos jugar a mimarnos de forma imagencreativa, y si no, simplemente, te invito.
Mimarnos... lastimándonos, o al revés: lastimarnos mimándonos... una invitación formal a saltar la hipocresía cotidiana para llegar a quién sabe dónde, a la tragedia de la sensualidad. Porque siempre llega y se convierte en héroe muerto; muere aun necesaria.
Te invito a esto, a compartir un trozo crudo de lo que soy en forma de imagen y palabra, de tradición y alquimia, para que me ayudes a entender que aun tengo siete nombres (aunque sean todos iguales) a lo cuales acudir cuando me pierdo, o simplemente me distraigo sintiéndome un absurdo; te invito, en realidad, para recibir primero tu invitación (o pase –casi-libre) a ese: “es aquí, detrás del molinete”. Y así rodar como una canica.

miércoles, marzo 01, 2006

Dìa 5- Di-a-logo: es humo, no es fuego

Dialogo: es Humo! (Romina), no es Fuego! (Sofía)... 01:21 a.m
ES HOMBRE


Sofia: dale, qué te interesa preguntar o que te pregunte
Romina: no sirvo así. No sirvo para las entrevistas. Te preguntan de prepo algo que uno no está preparado para decir. Te quedás con la sensación de no decir algo y cuando termina la entrevista
Sofi: como seguía??? Hablás muy rápido
Romin: tenés que escribir mas rápido sofi, me olvido de lo que digo
Sof: clin
Romi: que cuando termina la entrevista te acordás de todo lo que perfectamente podrías haber dicho. Se te consume el pucho negra
So: o de lo que te podrías haber callado. Es como un momento de examen, el 10 lo sabremos
Ro: no hables de rendir! ahora disfrutemos del pucho. Quien dijo que el humo era tan débil
S: viste que raro las imágenes que se forman con el humo?. Pero no entiendo lo que quisiste decir
R: el hombre es un humo, Galeano se equivocó, no es un mar de fueguitos
S: para mi tiene razón, yo comparto su idea
R: me dejás explicar porqué no es un mar de fueguitos?. No escribas todo lo que digo!. Parece el gran hermano escrito
S: tengo sueño. Es ridículo esto, pero no lo puedo evitar... es espontaneísmo sin más y eso que después voy a arrepentirme –te lo aseguro-, es totalmente bizarro bahh!!!, pero es esto mismo -lo que estamos haciendo- la actitud más recurrente en el ser humano: apresar todo, dejar huellas, archivar, racionalizar, todo ordenado para ergo editarlo en
R: pará! Ya te estás yendo por las ramas! no es un mar de fueguitos porque somos el humo del fuego de la naturaleza
S: ay! Eso fue muy hippie naturista!!!
R: viste uno ya no puede decir nada que lo encasillan.
S: las palabras son una especie de casillero semántico, o alambrado... no sé
R: bue! Sigo … somos humo que nos creemos libres cuando en realidad nos mueve el aire. Y hay humo de muchas formas hay humos negros que te dan miedo. Hay humos tan finitos que dan miedo de que se rompan. Y humos tan densos que no se puede respirar. Hay humos que se juntan con otros y humean juntos y otros que hacen la figura más hermosa que uno jamás podrá llegar a ver. Pará! Y lo más importante el humo empieza y termina sin antes haber intoxicado.
S: pero no hay humo sin fuego previo, o quemazón. Y no entiendo que querés decir con eso de que empieza y termina sin haber intoxicado antes, muy poético pero...
R: y bueno el fuego es el fuego de la naturaleza.
S: no sé, creo que no somos nada en...
R: jajajajajaaa
S: no pará!, no somos nada en la medida en que no signifiquemos nada para otro que nos encienda y nos mire y nos cargue de sentido y significado (como todo), o que nos miremos nosotros mismos pero siempre en relación a un ojo ajeno al mío, Un Otro
R: que onda si nos vamos a dormir y dejamos esto para mañana
S: me rasco la cabeza
Good bye
R: no, va escrito junto
S: no, separado

martes, febrero 28, 2006

Dìa 4- La Mesa como experiencia hermètica y existencial

DÍA 4- PIZZA MÍSTICA

Hoy (recurrencia a superar, es inevitable no comenzar a escribir de hoy sin mencionarlo), fue día Osvaldo (no quilmes) y día Susana (no la diva televisiva, sino otra diva pueblerina). Recién acaban de irse de casa. Vinieron a las 21 hs. Ahora son las 00:03. Los invité a cenar (pizza). Son los papás de una amiga recién casada (28 años ella y él 33).
Es fantástico como la necesidad de alimentarse se transforma en motivo de encuentro (de hecho es una imagen recurrente en la mayoría de las religiones) y se convierte en mística demandante para la cotidianeidad.
Tal vez, pongo énfasis al asunto, movida por la falta de costumbre de comer con otros. Vivo sola (en “mi” casa alquilada –vaya contradicción- ), y por lo tanto la mayoría de las veces, la mesa no resulta lo que resultó esta noche (sobre todo por las noches): un
anfiteatro de historias de vida. Estéticas puras.
Generalmente, prefiero comer en cualquier otro lado con tal de que no sea allí: en la mesa. La-Mesa, que mal le puede hacer a alguien una mesa, una mesita vulgar?... pero en soledad (en el momento de la comida) se transfigura: La-Mesa, deja de ser un artículo de utilidad y al servicio del comensal para volverse su espía y espejo. Y también, ladrillo refractario. Para colmo, es mi mesa, una Gran Mesa Circular dentro de una pequeña casa.
Ella, es el eterno retorno a mi condición humana actual después de un rejunte desprolijo de imágenes: mujer soltera (y suelta) de veinte años con una convivencia encima y setenta veces siete rogadas de perdón a Dios y a mi madre.
(Ahora que miro las palabras, se me
ocurre un aviso en el diario:S:S-S-S-S.
Traduciendo: Sofía: señorita soltera,
que vive Sola y Suelta.) (esto era a lo que
me refería cuando te decía el primer día,
que no quería que me encuentres con un
cartel de oferta!!!, aunque es divertido
jugar con las circunstancias y ridiculizarlas
utilizando la imagen y la palabra. Y
También!!!... estudiante de FiloSofía... eso
de Filo me pone contenta y me saca de la S
monótona; y qué casualidad que sea el
amor)

Todo objeto encierra un profundo sentido estético y la estética es juzgada por los sentidos culturalmente. Por eso, mi Mesa es digna de reflexiones filosóficas. Es La Mesa: bella forma aterradora que me inserta desde la rutina a cuestiones existenciales.

lunes, febrero 27, 2006

Dìa 3- Crisis Dominical

Ayer fue un día de recuerdos (latigazo de recuerdos). Es raro pesar en términos de ayer, porque en realidad lo estoy escribiendo hoy (nombrado ayer) que todavía no he dormido. (se mezclan los tiempos del pasado-día- que sigue siendo y el futuro-día- que aun no es, y no obstante están siendo ambos configuradores del presente –que se escapa-). Stop! Finito! Ausreichend! Basta!... Seguí...
Bastante tranquilo este día, un poco como todos los días en que no hay demasiado que hacer, o que no se quiere hacer, o que simplemente no hay necesidad impuesta (propia y ajena) de hacer nada. Fue: leer, (y recuerdo tu mano derecha en la nariz rascándote, apoyando el codo sobre el brazo izquierdo que abraza tu panza, con ese gesto que hacés cuando vas a decir eso que tenés que decir porque algo te arroja a decirlo aunque verdaderamente no querés); una tasa de té, (y recuerdo a mi papá diciéndome –cuando era niña- lo que le dijo Sagan –físico y matemático- en uno de los diálogos que ellos mantienen: uno desde un libro y sin cuerpo y el otro corpóreo y con ojos interlocutores, que sin querer demostrar nada se vuelven contemporáneos desde diferentes tiempos y demuestran ¡sin querer! la ley de la relatividad ...-con un toque surrealista o subrealista-, le dijo: “estamos (refiriéndose a la comunidad científica) caminando por la orilla del mar cósmico”); fue otra tasa de té, (y recuerdo a mi perro Esteban y sus rastas naturales y de golpe a su lado aparecen un montón de caras de conocidos y amigos –humanos-, también con rastas... conclusión tenía –porque murió- un perro rastafari que sin saber siquiera era parte de la cultura Bob –no es acaso paradójico que muchos perros se llamen Bob???-); mirar a Perla subirse al fresno (la gata del vecino) y fascinarme, una vez más, con sus movimientos exactos de cazadora soberbia, (y recuerdo de nuevo tu mueca cómica, esa de la que hablé dos días antes -o en realidad uno teniendo en cuenta el tema del tiempo-, esa que elegís o te elige y que yo elijo en vos para recordarte diferente al resto); ver a la vecina barriendo con esa cara de pajaro verde que tiene siempre que agarra la escoba (¡si la vieran!, es un disfraz propio de la auto ironía ), (y recuerdo un mensaje de texto -de siete páginas-que alguien me escribió: “en este momento de la noche sobra el silencio, sólo existe el aullido de diez cachorros, abandonados en una caja, parece que han sido puestos enfrente de la veterinaria como carnada de algún tipo de compasión, yo simulo no existir, pues estoy fuera de hora, imagino tu noche, tus ojos cerrados, las paredes invisibles cubiertas por sombras, dulce letargo guarda aun silencio... ya cierra los ojos, regresa a la noche ella te acuna”.); oír el llanto desesperado e inconformista (por poco irritante) del niño recién nacido de la cuadra, (y recuerdo mis manos con témpera amarilla estampadas en mi primer carpeta de jardín que me entregó la señorita Nora –que parecía una jirafa con nariz gigante, y de paso consuelo a la estética de la mía-); advertir la ambulancia del señor grandote (en verdad gordísimo) estacionada en su lugar –la vereda de enfrente-, (y recuerdo mi primer beso e inmediatamente lo comparo con el sabor de tu lengua); revivir un disco de Narciso Yepes y otro de Edith Piaff (nace1915-muere1963),(y recuerdo un jaja ausente, y Hola!, te extraño un poco, me gustaría verte, que hablemos... no es que quiera atarte a mí, de ninguna manera... es más sospecho que no te soportaría mucho tiempo. Pero sí me gustaría compartir una tarde, una charla... esas cosas cursis que le hacen bien al ego. Bueno, no te amo, pero egoístamente te quiero... sólo porque me siento bien cuando estamos desafiando al otro –ese otro sos vos y soy yo- a cerca de qué cosa sea la vida); y añorar ser un hongo (esto rara vez me ocurre pero no podía ser de otra manera hoy).
Vino Romina a casa(una amiga que usó rastas y con la que ahora miramos “misión imagen” por cosmopólitan. Me visita seguido y a veces estudiamos juntas, aunque prefiero hacerlo sola. Hace unos días se quedó a dormir –aquí sólo vivo yo- y tuvimos una charla muy interesante que en algún momento recordaré). Con ella, también, un par de mates y el recuerdo del final que rindo el 10 de Marzo: Descartes, Locke, Hume, Spencer y Comte (historia de la filosofía moderna); también, crisis dominical. Sí, ese estado transitivo de ausencia de no saber qué cosa, pero con todo te das cuenta que algo falta o lastima, o ni siquiera eso, sino, simplemente esto: Soledad en compañía.
Qué asco!!! Ahora que leo desde este otro lado, a eso que aparece entre letras, resulta humanamente denigrante y archivísticamente descompuesto, pero es verdad!!! No tiene solución este día. Son recuerdos de este domingo crítico para estos veinte años que a veces parecen cinco (y recuerdo un chocolatín negro) y otras, cien.

sábado, febrero 25, 2006

Dìa 2- HACER EL AMOR

Hoy me pregunté, como tantos otros días, porqué y cómo hace el amor la gente (ustedes, yo con esta cara de lechuza vergonzosa que quiere dar el salto) y no creo poder nombrarte, imaginarte sin sentirme tonta e intimidada y casi cursi -y también pecadora-.
Entre la dicotomía varón-mujer, cuerpo-espíritu, fenómeno-noúmeno, etc, etc, etc.; juegan infinidades de variables que casi siempre las pasamos por el costado y no tenemos en cuenta, como si fueran molestias pegajosas que debemos extirpar para una vida buena.
Nos apresuramos a responder, contestar, a preguntar, a ver en los demás todo lo aparente y, como es inevitable, apariencias elegimos, apariencias consumimos y nos consumen. Pero todo lo que aparece, lo que se manifiesta como fenómeno muestra con su presencia, de forma no explícita, lo que no aparece pero puede llegar a ser. Es decir, en tu rostro de adulto culto que dejó atrás el rostro-niño (pero que lo constituye y es condición de posibilidad para el presente), canicatea implícito un abanico de posibilidades: tenés una mueca cómica cuando decís estar pensando no sé en que cosa, entonces, sos diferente al resto, aparece esa diferencia, pero podrías ser igual, sin embargo la elegís o la mueca te elige a vos. Y yo elijo detenerme en ella y cargarla de significado y sentido, y al hacerlo dejo al margen (como si se tratara de un frasco con caramelos) tantísimas cosas: tu pelo, el amanecer que se impone a la noche, la bocina muda del colectivo que no escucho pero que posiblemente sonará en algún momento y se hará fenómeno, apariencia, ocultando su silencio.
Nuevamente es decir, te elijo entre tantos y al hacerlo también elijo no hacer tal otra cosa, y eso, en cierto aspecto, me desespera y me vuelve impotente. Es como esto que estoy haciendo: escribo eligiendo (también) cada palabra, dándole la posibilidad de aparecer en el texto, en el mundo de la sintaxis y la semántica libre, de ser leída. Sin embargo, cuando escribo, por ejemplo, VIDA, es porque estoy pensando en primera instancia, aunque inconsciente, en la MUERTE y es curioso, y hasta paradójico, que sin la necesidad de analizarlo (como lo estoy haciendo ahora consciente) surja así espontáneamente como algo que a priori fue en contra de todo espontaneísmo siguiendo un hilván de ideas bien definidas.
Ah!, era otro el tema en cuestión, pero como dije al principio, todos lo caminos conducen a... mi cara de es de lechuza vergonzosa que quiere dar el salto, y para ello es preciso este puente. Siempre lo necesito/amos!!!

HACER EL AMOR, o se lo interpreta como una definición cursi del accionar sexual, o nos introduce en un misterio.
Hacer-el-amor, hacer: producir, dar vida, crear, ergon, dejar de estar en reposo para entrar en movimiento, hacer sabiendo el qué de la acción. El, ¿el?, artículo masculino, designa una cosa, pero... ¿es acaso “el amor” una cosa?... es él?, es ella?. O deberíamos decir “hacer-lo a él” o “hacer-la a ella” o simplemente dejarnos, a vos y a mi, hacernos por ello.
Sí, eso prefiero, es casi un producto de la magia que nos saca del sin sentido y nos eleva: vos junto a mi, en una experiencia trascendente que nos toma en una ráfaga de espuma (como la inmensidad del mar, pero más grande), y se manifiesta a través de nosotros... temblando me pregunto: ¿será lo que llamamos Dios?. Hacer el amor como puente.
A caso, nunca nos ha arrancado lágrimas posteriores de nostalgia bella?, quiero decir, en su plenitud y pureza el amor, no nos permite reencontrarnos con esa esencia común que nos une?, nos descompone como fenómenos y quedamos materializados en pura energía (o espíritu) pero..., de un momento a otro... cuando sentimos ese estado explosivo y fascinante que nos conmueve y satisface... ZAZ!!!, algo nos rasguña las ideas y nos arranca de esa morada, nos vuelve a convertir en carne (y con ella la contradicción se hace presente), el tiempo nos devuelve a su segundo de reloj imperfecto y constante y nos vomita su presencia... nuestras caras ya no demuestran felicidad, ya está en tiempo pasado nuestro orgasmo divino (que suerte que no me veas cuando digo esto), entonces nos queda el recuerdo de la perfección absoluta, de la belleza absoluta, de la justicia absoluta, de la cual participamos por...no sé con que unidad medible se cuantifica, pero que muy sentidamente contemplamos...
Desgraciadamente, algo nos arrojó nuevamente a este sitio que, aunque a través de los sentidos y científicamente se puede demostrar como real (mundo de la razón+verificación), se siente fabulado. Nos quedan lágrimas en los ojos, y una sensación profundísima de vacío. Cansados, uno a lado del otro como dos melodías paralelas que se han rozado en algún momento, nos miramos (imagino). Mirándonos, un poco agradecidos por ser puente, también desconfiamos; nos miramos con una especie de reproche de seguir ahí, fuera uno de otro, nos miramos desde el fracaso de la fusión, culpándonos todavía, por haber dado el mordisco a la manzana...

...creo imaginarte... con expresión de niño grande, en la cama de mamá y papá (que han salido de viaje) actuando impulsado por la pasión con cierta conserva por miedo a que ellos (que sabés que no están, pero te resulta imposible) juzguen tu cordura, tus modales ilustrados de niño pulcro, ocultos en el ropero... o esa soy yo, tal vez, inevitablemente,en vos que te (me) volvés espejo moralista.

ME DEFINO: contradictoriamente conservadora-libertaria irreparable, consumiente de “cultura estamentaria”, con inclinaciones a las llamadas “ciencias del espíritu” o artes por tener las necesidades básicas de pequeño burgués medianamente resueltas. Niña rebelde (o casi mujer canica) de situada “clase media” que cuida “las formas” para inevitablemente caer en el abismo de reconocerme como un simple mortal y quedarme así perpleja en un estado de sin saber sabiendo, o a veces mucho peor: creyendo cultivarme en lo absurdo, ah!, eso sí, un gran detalle: medias hasta la rodilla, un tutú rosa, delgada silueta, no sea cosa que parezca gula! Y un gran moño en la cabeza que dice Sofía escrito en verde y con luces incandescentes por si me pierdo, y así puedas encontrarme, o encontrarme yo misma en el espejo.

Dìa 1-00/00/00 hs:donde te encuentre

Hoy fue un día de Rayuela, y presiento que todos los demás lo han sido y lo serán. Otra tura (como él define a la verdad; pura invención), otro girón que promete no detenerse.
También hoy, pensé en vos... y sigo casi –casi- igual que antes: desconozco tu locura de barquito sin final, tus dedos blandos han rozado mi piel quemada por el fuego (ya hecha cenizas)... y pienso, sin embargo, desde esta distancia de mar de vidrio, en esos momentos cuando nos volvemos niños, encontrándonos cara a cara, miserable y apasionadamente jugando a que nos conmueve la luz...
Otra tura para un día absurdo que concluye en: todos los caminos conducen a ROMAoAMOR.
Hoy es viernes, pero llueve y no estás. No te busco. ¡¿qué?!. ¿no te busco?. Sí, no te busco, aparentemente, directamente, pero necesito que me encuentres (no con un cartel de oferta sino como esto que soy). Si no es ahora, si la vida está en otra parte, (con gesto amable lo pido) por favor, podría ser en esa otra vida? Bueno, aunque no sé si quisiera, porque básicamente no puedo deducir con precisión, si luego tendrás tanto sentido. Sos como ese paquete de cigarrillos que pusiste como ejemplo. O fui yo quien lo hizo.
Quiero salir de vos e irme (vos ausente), o quedarme con esto mismo, pero necesito verte apuntándome, aunque duela o lastime como un viento de gilettes.